Dichosa matrícula…

noviembre 8th, 2007

Ahora que he acabado la carrera, miro hacia atrás y me río de algunas cosas que antes no me hacían gracia, o simplemente sigo amargada por cosas que en su día también me tocaron las narices.En artículos anteriores ya hemos hablado y requetehablado de lo mal que nos llevamos unos alumnos con otros, por eso no lo voy a mencionar, además pasa en las mejores familias. Me gustaría hablar, en los artículos que voy a publicar, de los problemas que me he encontrado a lo largo de la carrera y que todos hemos vivido alguna vez (bueno, fue una idea de Oliver, ese pequeño gran hombre). Espero hablar de problemas como las faltas de los profesores, las disputas entre ellos o, como es el caso en este artículo, sobre la matrícula.

Es necesario distinguir entre la primera matrícula y las demás (da igual cuántas hayamos echo a lo largo de la carrera, todas son parecidas). La primera vez que nos matriculamos y vemos ese papel (en mi caso naranja con casillas a rellenar, nada de cruces o puntos, hay que pintarlas como si fuéramos niños) nos preguntamos llenos de odio y miedo ¿por qué demonios no hay una asignatura en 2º de bachillerato sobre el arte de cubrir la matrícula universitaria? Si lo pensáis bien, se parece a la del selectivo, así que sería una asignatura rentable, de la que todos aprenderíamos algo. Que si números por aquí, letras por allí, mirar al dorso si has puesto bien la profesión del padre… ¿Autónomo? ¿Empresario? Pero la gran innovación es lo de AMA DE CASA. Personalmente, me encanta. Es una profesión por fin reconocida. Ese es otro tema. Yo tuve la suerte de tener a una amiga que ya se había matriculado en la uni, así que me ayudó mucho, me salvó la vida, para qué negarlo. En otras ocasiones, yo fui la que salvó la vida de otros estudiantes. Seguro que os pasó a todos.

Las demás matrículas se podrían dividir entre otras muchas categorías, al fin y al cabo cada matrícula es una odisea. Llamar para reservar un día y una hora para matricularse (?!?), y luego, el día esperado y ansiado, hacer cola para matricularte y descubrir que la materia de libre elección que tanto deseabas coger, bien porque es fácil aprobar, bien simplemente porque te gusta, está llena y no hay más hueco. Te acuerdas de los muertos de todos los funcionarios de la universidad.

-Es que no he escogido otra materia -dices inocente, cabreado y nervioso.

-Pues decide y ponte a la cola otra vez.

«************» Eso es lo que pensamos todos, no lo neguéis.

Vuelta atrás y mirar qué clase nos coincide mejor para no tener tres en la misma hora y el mismo día y que, además, nos guste mínimamente. Así acabamos por coger cosas como literaturas de los terceros idiomas, o historia de tal país, o tal sitio, o tal cosa, o economía aplicada a no sé qué… En fin, materias que en nuestro sano juicio no cogeríamos ni de guasa. Pero allí estamos, con estudiantes de otras carreras, y no siempre de filología, que al fin y al cabo es la que más se aproxima a la nuestra.

El que no ha pasado por todo esto, no ha estudiado en la universidad, nunca, por lo menos no en la pública de nuestro tiempo. Es una odisea que todos vivimos, pero finalmente, igual que Odiseo (Ulises para los romanos), llegamos a casa, aunque lleguemos y nos encontremos, al igual que él, con sorpresas desagradables, sólo tenemos que preparar el arco y acabar con los problemas, aunque a veces sea difícil porque la materia que nos hemos visto a escoger es una ******.

Acceso a las nuevas tecnologías

noviembre 5th, 2007

Otro de los aspectos que me llevan a pensar que España hace mucho que perdió la carrera por entrar en Europa es el relacionado con el acceso a las nuevas tecnologías. No estoy pidiendo wi-fi en medio de la Gran Vía, ni teléfonos futuristas a precios asequibles. Seamos realistas, para eso aún queda mucho. Lo que estoy pidiendo es sencillamente ordenadores que funcionen.

De los once meses que estuve de Erasmus, no hubo un solo día en el que tuviera que esperar para encontrar un ordenador vacío. Con una planta entera llena de salas de ordenadores es difícil tener que esperar. Pero no sólo eso, en un país en el que los estudiantes reciben ayudas para acceder a las nuevas tecnologías, en donde el uso de los portátiles en clase se ha convertido en imprescindible, todo el mundo tiene su propio ordenador, por lo que las aulas de informática pueden resultar incluso innecesarias. Yo tenía portátil en casa, más bien, tenía una especie de armatoste que hacía las veces de procesador de textos, porque la verdad, no daba para mucho más. ¿Cómo iba a llevar yo a la uni mi reliquia, y ponerla al lado de los nuevos Macs, tan blanquitos y brillantes? Estaba condenada a recluirme en las salas de ordenadores. Dicho así puede parecer que lo pasaba mal al tener que usar un PC y no poder usar mi portátil, pero no es así. No sólo había una planta entera llena de salas de ordenadores, sino que estos ordenadores ¡funcionaban! Además, no eran los ordenadores que iban sobrando de otras facultades, ¡qué va!, eran ordenadores nuevos, con pantalla plana, cascos, la versión de Windows más reciente…en definitiva, el ordenador soñado. ¡Y todo esto sin tener que atar el ratón para que nadie se lo lleve!

En todas estas salas había una impresora, que, como ya os podéis imaginar, también funcionaba. No sólo es que funcionara si no que no tenías que llevarte tus folios, ni tenías a nadie cancelando tus impresiones para que salieran las suyas primero. Llegados a este punto he de reconocer que mi emoción en los primeros días era tal, que me ponía a imprimir toda clase de documentos, que, por supuesto, a la hora de hacer las maletas, acabaron en la basura.

A estas alturas ya estaréis todos muriéndoos de la envidia, pero lo mejor aún está por llegar. ¿Os imagináis una uni en la que Trados estuviera instalado en todos los ordenadores y todo el mundo tuviera acceso a ellos? Sí, queridos amigos, esta uni existe, no me lo invento. No os podéis imaginar lo rápido que se aprende así. ¿Qué tienes una hora libre? Pues te vas a aprender Trados, y quién dice Trados, dice otra larga lista de programas relacionados con nuestra futura profesión.

Como ya sabéis, todo lo bueno acaba, y después de once meses en el paraíso tecnológico me ha tocado volver a mi facultad. Tenemos tres salas y media (digo media porque a veces está abierta y a veces no) de ordenadores para toda una facultad, en la que hay carreras tan dispares como Historia del Arte, Filosofía o Traducción, por lo que la opción de tener instalados programas como Trados queda automáticamente descartada. Trados está, sí, pero en la sala cerrada que sólo se abre para dar clase, por lo que el nivel de manejo de Trados que voy a alcanzar con una hora a la semana es…bueno, ya os lo podéis imaginar.

La Ley de Murphy se cumple a la perfección, y cuando algo puede salir mal, en mi facultad sale mal. Vayas o no con prisa, te vas a encontrar colas a la entrada de la sala de informática. Cuando por fin consigas hacerte con un ordenador, ¡sorpresa!, éste no lee tu pendrive, y ¿tú qué haces?, pues volver a la cola. El segundo ordenador (gracias a Dios) va a leer tu pendrive, pero la impresora de esa sala no tiene tinta y la de la sala de al lado está bloqueada porque la gente ha metido el papel. Está bien, aún tienes tiempo para acabar tu trabajo e imprimirlo, así que pruebas con una tercera sala. Al fondo ves un ordenador vacío, te aproximas, y cuando llegas ves el cartel de “no funciona” colgado del monitor. Mientras tanto, se ha quedado vacío un ordenador de los de verdad, de los que medio-funcionan, pero tu rabia no te deja verlo, y cuando te quieres dar cuenta, ya hay alguien sentado delante de él. Lo único que puedes hacer en este momento es ir llorando a la Oficina de Relaciones Internacionales (si es que está abierta) y rogar que te den otra Erasmus.

Me llamo Aída, y llevo 100 días sin ser Erasmus.

El panorama de la investigación en traducción jurídica

noviembre 3rd, 2007

La traducción jurídica, debido a su relación con las circunstancias socio-políticas tan cambiantes del mundo actual, y a que debe lidiar (igual que la traducción científica o la técnica) con la aparición de nuevas realidades, es un campo en continua expansión, lo que la convierte en un terreno que debe examinarse para poder ser actualizado en función de la evolución de las demandas a las que tiene que hacer frente.

Uno de los primero problemas que el traductor se encuentra es el hecho de que los conceptos clave más importantes en la teoría no han sido aún definidos con precisión, lo que hace que este campo carezca de una terminología propia completamente consolidada.

En cuanto a la práctica profesional, los traductores de este gremio se encuentran con la necesidad de mejorar la calidad de los diccionarios y bases de datos disponibles en este campo, hay que ampliar la documentación atendiendo a las necesidades de los traductores, reforzar los sistemas de control de calidad, etc. A esto hay que sumar la existencia de una falta de consenso importante entre los profesionales de la traducción jurídica y de una comunicación fluida entre el traductor y el cliente y/o el receptor.

Una muestra de esta división de criterios entre los traductores y los traductólogos dedicados al campo jurídico es el hecho de que no se da una respuesta única a la hora de fijar un objetivo para la investigación en esta disciplina. Así, se pueden relacionar conceptos tales como la ideología, el contexto social, la historia a la traducción jurídica para realizar estudios comparativos sobre la influencia de éstos en los textos, o dedicarse a la profundización sobre una teoría pedagógica acerca de la traducción jurídica y su enseñanza, por citar algunos ejemplos.

La mayoría de los trabajos sobre traducción jurídica realizados hasta el momento se centran en el contexto que rodea a dicha rama de la traducción, lo que hace que el enfoque del trabajo varíe en función de cuál sea la perspectiva desde la que se observa la problemática investigada.

Entre el panorama actual de la investigación sobre traducción jurídica pueden citarse grupos como el dedicado a la investigación sobre Generic integrity in Multilungual and Multicultural Settings, dirigido por Vijay K. Bhatia y Christopher N. Candlin, que ha elaborado un estudio realizado sobre corpora de documentos legislativos en trece idiomas: inglés, chino, checo, danés, finés, alemán, hindi, italiano, japonés, malayo, portugués y sueco.

Otro grupo internacional destacado es el EBMT, dirigido por el lexicógrafo Jonathan Webster, donde participan terminólogos, traductores jurídicos, expertos en traducción automática y en tecnologías de la información. Su objetivo es desarrollar un sistema de memoria de traducción jurídica basado en un corpus de textos de más de 35 millones de palabras.

En el ámbito español, puede citarse el Grupo de Investigación en Traducción Jurídica de la Universitat Jaume I (GITRAD), formado por profesores y profesionales de la traducción, con el objetivo de hacer de la traducción jurídica una profesión reconocida y dotada de los medios necesarios para su adecuado desarrollo. Actualmente la investigación de GITRAD se centra sobre todo en la investigación de corpus, en metodología de traducción jurídica, en su sociología y en su docencia.

Como proyectos de futuro, GITRAD tiene la intención de recurrir a la utilización del corpus jurídico creado por el proyecto GENTT con fines didácticos, de descripción y de clasificación de los géneros en su idioma original, y la creación de un corpus de traducciones jurídicas para extraer las regularidades y convenciones del “transgénero” para definir sus normas. [1]

Un saludo.

Ildefonso Laguna.


[1] Para más información cosultar: BORJA ALBI, A (2004). “La investigación en traducción jurídica”. En García Peinado y Ortega Arjonilla (dirs.) Panorama actual de la investigación en traducción e interpretación. Atrio, Granada. ISBN 84-96101-12-6

La Blogosfera Plurilingüe & Multicultural

octubre 31st, 2007

Hace dos semanas hablábamos de Translation Behind the Scenes, un blog bilingüe español/euskera y decíamos que no era el único caso de bilingüismo bloguero en T&I.

En un mundo cómo en el que nos ha tocado vivir, en el que las telecomunicaciones hacen que todo esté a sólo un ordenador o un televisor de distancia; un mundo en el que todo se tiende a unificar y globalizar, se hace necesario un medio que permita la comunicación. Y qué mejor medio que la lengua. Todos estamos de acuerdo en que hoy por hoy entre las 5.000 lenguas que existen el inglés desempeña ese papel, el de lingua franca.

La influencia que estas “lenguas globales” ejercen sobre el resto es, a veces, desgarradora. Si bien el contacto entre dos idiomas resulta enriquecedor para ambos, esto no siempre es así; y son precisamente las lenguas con un número reducido de hablantes las más perjudicadas.

Con este post se pretende mostrar algunas de las bitácoras más interesantes que podemos encontrar en la red sobre T&I y que utilizan al menos un idioma diferente del español y del inglés.Comenzamos con Addenda et Corrigenda, un blog escrito en español y con artículos redactados en catalán. La diferencia de esta bitácora con las demás es que cuenta con un equipo extraordinario de redactores procedentes de diversas partes de España e incluso de Latino-América que se dedican a labores tan distintas pero tan relacionadas como la traducción, la revisión, la corrección o la edición.

Emplean sus experiencias laborales y personales para reivindicar y ensalzar la labor que todos estos profesionales, a veces olvidados, tienen en el mundo de los libros y la cultura.

Destaca la formalidad y seriedad con la que se tratan los temas, todos ellos de ultimísima actualidad y muchos relacionados con política lingüística. La documentación que sostiene a los artículos es encomiable proporcionando siempre enlaces que amplían información y nos llevan a leer páginas escritas en multitud de idiomas.

Josep Tarrés es autor de una bitácora escrita también en español y catalán. Tradubits, que es cómo este catalán y traductor freelance la bautizó hace aproximadamente 3 años, se distingue de las demás en que no es un blog dedicado única y exclusivamente a la traducción, si no que también trata otros muchos temas de interés general como el cine, la literatura, la historia, la sociedad etc. Una buena forma de evadirse un poco de esta profesión nuestra tan asfixiante.

En catalán y sólo en catalán también se escribe Tornem a Casa que nos muestra la visión de algunos aspectos de la traducción y de la vida de un estudiante en la Universidad Autónoma de Barcelona.

Para que este post no se convierta en un post monotemático centrado en la blogosfera en catalán, concluimos con dos bitácoras algo distintas.

Enigmatic Mermaid es un blog escrito en portugués e inglés. Presentándose a sí misma como una sirena, Enigmatic Mermaid es una chica brasileña traductora e intérprete de conferencia. Entre otras cosas nos habla de su vida cómo intérprete, algo muy interesante al no ser muy frecuente entre los blogs de T&I. Cuenta también sus andaduras por el mundo de la traducción; historias que bien podrían servir como guiones para películas de Hollywood.

Por último, hemos de presentar El Cuaderno Naranja, un blog que, aunque escrito en español, ofrece una visión fascinante de la cultura holandesa. Es una creación de Gonzalo Fernández, un traductor que se dedica a la traducción literaria del holandés al español nada más y nada menos. Aunque hace un par de meses que no se publica nada, la bitácora cuenta con material suficiente como para que os empapéis de la cultura de este pequeño país centro-europeo.

Un saludo

Inma

Tradujob (III): Freelancing – Cómo ser traductor autónomo [Primera parte]

octubre 29th, 2007

Para aquellos que están cursando su último año de T&I, o que han terminado recientemente sus estudios, encontrar trabajo en una agencia de traducción puede resultar una labor prácticamente imposible. Entre otros muchos requisitos, la mayoría de las empresas dedicadas a los servicios lingüísticos exigen a los candidatos, como mínimo, un año de experiencia en el campo de la traducción (y en muchos casos esta cifra puede llegar a subir hasta los tres años). Una vez estemos en esta situación, vamos a encontrarnos en un círculo vicioso: no podremos encontrar trabajo por no contar con experiencia, pero tampoco podremos conseguir esta experiencia al no poder acceder al mundo laboral. Una de las opciones para conseguir esta preciada experiencia (existen muchas otras, como por ejemplo las prácticas en empresa o la traducción en ONGs) es crear nuestro propio puesto de trabajo. Es decir, convertirnos en traductores autónomos o freelance.

En general, la figura del autónomo se halla denostada en nuestro país. Y lo cierto es que no faltan razones: los impuestos que ha de pagar un autónomo, su relativa desprotección laboral (sobre todo si la comparamos con los beneficios sociales de los asalariados), la relativa mala fama de la que gozan en relación al pago (o mejor dicho, no pago) de impuestos al erario público, etc. Asimismo, en la propia profesión, los traductores freelance no suelen ser bien considerados, y no se considera un puesto con mucho glamour (sobre todo al compararlo con un puesto de project manager o de intérprete en un organismo internacional). Pero puesto que nuestros objetivos son mucho más prosaicos (pagar las facturas a final de mes), creo que podemos obviar este tipo de consideraciones y pasar a hablar de los entresijos de esta modalidad de trabajo.
En primer lugar ¿donde encontrar trabajo como autónomo? Los traductores freelance son trabajadores más flexibles que los asalariados (en general), lo que les permite optar a un mayor ámbito de opciones de trabajo. A continuación podemos ver algunos lugares a los que enviar nuestros CVs:

  • Agencias de traducción: Es la opción más obvia. Muchas de estas agencias sacan adelante el grueso de su trabajo empleando a personal autónomo (mientras que reservan a sus traductores asalariados para labores más específicas). La mayoría de estas empresas cuentan con sus propios formularios para el envío de currículums, e incluso nos permite indicar si optamos a una plaza interna o queremos colaborar como freelance.
  • Editoriales: Hay una gran cantidad de materiales que necesitan ser traducidos constantemente en este ámbito: literatura, manuales, guías, etc.
  • Grandes empresas: Muchas grandes empresas no cuentan con un departamento de traducción específico (y otras, aunque sí lo poseen, tienen demasiado material para traducir). Aunque parezca una locura, podemos probar suerte en Telefónica, Banco Santander, Metrovacesa y similares.

Tras enviar unos cientos de currículums, las leyes de la probabilidad nos dicen que podremos conseguir algún proyecto. Al trabajar como autónomos es muy importante tener en cuenta que todos los encargos que nos hagan deben ejecutarse con la máxima calidad, puesto que esta va a ser nuestra mejor tarjeta de visita. Asimismo, un trabajo bien hecho puede suponer el principio de una productiva (y rentable) relación con un cliente, lo que nos permitirá conseguir cierta autonomía financiera (y en último lugar, poder pagar las facturas).
Si vamos a trabajar como autónomos, antes de aceptar un proyecto debemos de tener en cuenta una serie de aspectos:

  • Extensión: No es lo mismo traducir un contrato de diez páginas que un libro de 500. Debemos tener en cuenta que un proyecto de gran envergadura limitará nuestras posibilidades de aceptar otros proyectos. Por otro lado, puede que si sólo aceptamos pequeños encargos no podamos obtener un beneficio económico neto.
  • Plazos: Antes de firmar un contrato o de comprometernos con un cliente, debemos de ser realistas: ¿Podemos hacer lo que nos proponemos en el plazo dado? Como afirma la ley de Murphy, a la hora de planificar cualquier proyecto debemos calcular su duración, y a continuación sumarle la mitad de esta para obtener una estimación realista. Si creemos que vamos a emplear 60 horas en un proyecto, calculemos mejor 90, pues hay que tener en cuenta imponderables como que se vaya la luz, explote una tubería en casa, un fallo informático, una gripe, la muerte de una mascota, o cualquier circunstancia que, por inconcebible nos parezca, tiende a suceder cuando hay una fecha límite de por medio.
  • Rentabilidad: La traducción como actividad puede ser muy hermosa, pero si esto no se traduce en un estómago lleno, facturas pagadas y dinero para viajar, lo mejor será que nos dediquemos a otra cosa. El concepto de rentabilidad es muy amplio, y en él hemos de incluir no sólo cuanto dinero vamos a ganar, sino también cuanto dinero vamos a ganar por hora por un proyecto en concreto, cuales son nuestros gastos, cuanto dinero de nuestras ganancias va a ir dirigido a impuestos, cuando recibiremos el pago del cliente (la ley permite el pago hasta a 90 días), etc.

Si hemos llegado a este punto, en el cual contamos con uno o varios clientes que han decidido confiar en nuestros servicios, y que nos ofrecen varios encargos que resultan atractivos, ha llegado el momento de cumplir con los trámites que nos exige la administración para poder desempeñar nuestra actividad de forma legal.
Sobre nuestras “amigas”, la Seguridad Social y la Agencia Tributaria, así como sobre el arte de la facturación, hablaremos en la próxima entrega de Tradujob, en la segunda parte de este artículo.
Un saludo
Olli Carreira

Nueva funcionalidad: Audioposts

octubre 25th, 2007

Hola a todos:

A partir de hoy tenéis la opción de oír los textos de nuestros posts. Si no tenéis tiempo de leer el artículo, o tenéis algún tipo de problema visual que os dificulta la lectura de los textos, podéis optar por escucharlos. Simplemente bajad hasta el final del texto del post, y haced clic en el reproductor que aparece. En breves segundos podréis oír el texto.

Obviamente, el audio que oiréis no es el de un lector humano. Se trata de una voz por ordenador algo macarrónica (y con un curioso acento argentino), pero totalmente comprensible. Este software está en desarrollo, por lo que esperamos que mejore en el futuro. En cualquier caso, resulta muy satisfactorio tratándose de un programa recién salido.

Esperamos que esta nueva funcionalidad os ayude. Y por supuesto esperamos vuestros comentarios y opiniones.

Más información: Mangas Verdes | Sonowebs

Titulitis española Vs Gap Year europeo

octubre 21st, 2007

Una de las cosas de las que me he dado cuenta a lo largo de mi año Erasmus, es que España, por mucho que lo intente, dista mucho de ser Europa, y ahora os contaré porqué.Por todo el mundo es sabido que los españoles somos desorganizados, vagos, y que nuestra mayor pasión es irnos de fiesta. Sin embargo, y por raro que pueda parecer, hay una cosa que la mayoría siempre hemos tenido clara: todos queríamos ir a la Universidad. No me refiero a los típicos comentarios que hacen nuestras queridas madres («mi Jaimito va a ser médico», «mi Lucía arquitecta»), no. Tampoco me refiero a la Universidad como centro del saber y del conocimiento, como un sitio en el que pensar libremente y luchar por unos valores. Me refiero a que muchos de nosotros ni siquiera nos planteamos que existen otras posibilidades además de la Universidad. Hacemos nuestro Bachillerato, nuestra Selectividad, y después, de cabeza a la Facultad. Llega el día de hacer la preinscripción y aún hay muchos que no saben qué hacer, vamos, que echan la lotería, y lo que toque, «ha tocao». Lamentablemente, seguimos anclados en la mentalidad de que «sin carrera no se es nadie» y nos embarcamos en una aventura sin rumbo que muchas veces se lleva los mejores años de nuestra vida. No digo que la Universidad sea mala, todo lo contrario, si no que podemos parar a pensarnos un poco mejor qué queremos hacer con nuestro futuro.

En España, la mayoría de los estudiantes de primer curso de una carrera universitaria tienen 18 años, ya que como manda la tradición, han seguido el esquema Bachillerato – Selectividad – Facultad. Sin embargo, en cuanto cruzamos la frontera nos damos cuenta de que en el resto de Europa no es así. Este año tuve la posibilidad de convivir y asistir a clase con gente que me sacaba dos, tres y hasta cinco años. Al principio pensé que yo era más afortunada, porque acabaría la carrera antes y me podría poner a trabajar. ¡Qué equivocada estaba! No me daba cuenta de que la mayoría de ellos han estado de gap year, es decir, que entre el colegio y la Universidad se han tomado un año sabático en el que se han dedicado a viajar, conocer mundo, conocer gente y enriquecerse como personas, mientras que yo estaba empezando primero de carrera con prisas por llegar a la vida «adulta». Me hablaban de sus estancias en Canadá o de sus road trips por EEUU, por no mencionar los cursos de buceo en Australia o las playas caribeñas, y poco a poco me fui dando cuenta de que eso es algo muy normal en el resto de Europa. Aún no he conocido a ningún español que lo haya hecho…el día que lo haga, le daré la enhorabuena, la enhorabuena por saber aprovechar su juventud como Dios manda. Ya tendremos tiempo para hacer horas extra y traducciones exprés, ahora es el momento de disfrutar.

Muchos otros, además de gap year, se habían decantado por la formación profesional, por los módulos. Así descubrieron lo que realmente les gustaba hacer, y muchos de ellos decidieron ampliar su formación con una carrera, pero eso sí, con su merecida vuelta al mundo entre medias. En España, por triste que sea, seguimos pensando que alguien con un módulo de peluquería no es nadie.

Viajar, ver mundo o conocer distintas culturas son cosas imprescindibles para cualquier persona, pero aún más para nosotros, los futuros traductores, que estamos condenados a lidiar entre culturas y mundos distintos. Desde aquí os invito a abriros un poco más al mundo y a haceros más europeos.

Me llamo Aída, y llevo 85 días sin ser Erasmus.

Los problemas de la Traducción Jurídica

octubre 19th, 2007

Aunque en mi anterior artículo intenté definir y separar más o menos claramente las disciplinas de la Traducción Jurídica y la Traducción Jurada, es verdad que hay que admitir que “Traducción Jurídica” es un concepto mal definido identificado con la doctrina de la tipología textual, que establece tipos de textos que tampoco están bien delimitados entre sí. Es por esto que en la práctica resulta imposible separar materias como la Traducción Jurada y la Traducción Jurídica.

Al igual que un texto puede clasificarse de diferentes maneras en función de la perspectiva con la que se analice, también existen varias formas de traducir el mismo texto:

- El propio traductor es el origen de esta variación traductora. Debido al tipo de formación que ha recibido, sus concepciones estilísticas, el tiempo del que disponga, etc., el resultado final de la traducción variará considerablemente de un profesional a otro.

- Aunque en este tipo de textos se da una fuerte oposición en la sinonimia dentro de un mismo idioma, hay que tener en cuenta el grado de variación que se da a la hora de escoger una u otra solución para traducir una expresión jurídica. Hay que conocer cuáles son las posibilidades de traducción de una expresión para referirse a conceptos con los que el interlocutor no está familiarizado. Sin embargo, este tipo de inventarios está incompleto de momento y sin una sistematización completa.

Cuando se recurre a los servicios de un traductor jurado es porque se necesita certificar que se posee una “traducción fiel y completa” del texto original. En cierto modo, en el campo de la traducción jurídica esta máxima se ha convertido en una obligación generalizada, por lo que la literariedad ha llegado a convertirse en una de las principales características de este campo de la traducción.

La literariedad no sólo constituye la regla general en la traducción jurada, sino que por extrapolación se ha convertido en una característica que se exige también al traductor jurídico, ya que es considerada como una medida para prevenir una traducción que no respete la verdad y para identificar información original, aunque en muchas ocasiones puede dificultar la comprensión y obviar casi por completo el estilo.

La responsabilidad que rodea las figuras del traductor jurídico y jurado viene dada por la trascendencia de los documentos que en un momento dado pueden llegar a manipular. Es por este factor por el que la terminología adquiere una gran presencia en este tipo de textos.

Se puede llegar a considerar que la solución para traducir un concepto jurídico es el tratamiento de éste como una “referencia cultural”, es decir, un concepto no compartido entre los hablantes de las culturas que entran en contacto a través del documento. Así, el mecanismo de búsqueda de soluciones se basará en la consideración de la traducción jurídica como una expresión intercultural más que como la traducción de un documento de una transacción bilingüe.

Como he dicho antes, los interesados en una traducción jurídica prefieren una traducción literal, pero, en lo referente al tema de la traducción de la terminología especializada, la literariedad es imposible en una gran cantidad de ocasiones, debido a que se producen situaciones de inexistencia de un equivalente directo entre conceptos jurídicos de distintos sistemas.

En dichas circunstancias se suele recurrir a lo que se denomina un equivalente funcional, es decir, sustituir en la lengua de llegada el concepto de la lengua original por otro concepto o institución jurídica que desempeñe el mismo papel en la cultura de la lengua meta. Esta solución se utiliza básicamente para satisfacer las necesidades de comprensión cuando el destinatario no está familiarizado con el sistema jurídico del documento original, pero dificulta en gran medida las exigencias de identificación, que podrían solventarse con transcripciones o calcos.

A las dificultades ya referidas hay que añadir las restricciones impuestas por el resto de los participantes del acto de la traducción, es decir, el cliente, el iniciador, el destinatario, cuyas exigencias requieren a menudo soluciones que pueden ser incompatibles entre sí y con las del traductor.[1]

Espero no haberos desanimado mucho a los que consideréis la traducción jurídica como vuestro futuro campo de trabajo, sólo pretendía dibujar un boceto más o menos claro para aquellos que todavía tengáis difuso a qué os vais a enfrentar si decidís encaminaros por dicha senda, para que se aprecie que es un trabajo mucho más complejo de lo que pueda parecer a simple vista.

¡Hasta la próxima entrega!

Un saludo.

Ildefonso Laguna.


[1] MAYORAL ASENSIO, Roberto. “¿Cómo se hace la traducción jurídica?”. Web del Traductor Jurídico [en línea]: http://www.gitrad.uji.es/common/articles/C%D3MO%20SE%20HACE%20LA%20TRADUCCI%D3N%20JUR%CDDICA.htm

Translation Behind the Scenes

octubre 17th, 2007

Para los amantes de las lenguas exóticas con un número reducido de hablantes y con un origen aún hoy desconocido Translation Behind the Scenes ofrece una oportunidad única.

Esta incipiente bitácora sucesora de otra anterior de igual nombre y con un look mucho más otoñal e idílico, es obra de Ana Sainz, una estudiante de último curso de la Universidad del País Vasco que destina y dedica este rinconcito a los interesados en el universo de T&I.

Como su propia creadora indica, éste es un blog “sobre traducción y sobre todo lo que hay detrás de ella”.

No obstante, destaca fundamentalmente el hecho de que es un blog bilingüe, pero no un blog cualquiera escrito en español/inglés o español /francés (eso sería algo fácil). Lo que realmente hace atractivo y especial a Translation Behind the Scenes es que es un blog bilingüe escrito íntegramente en español y euskera.

En estos tiempos en los que los nacionalismos, regionalismos y las exaltaciones patriotas abundan o al menos se intentan hacer oír, el impulso que desde este tipo de iniciativas se hace de algunas lenguas minoritarias es encomiable, no precisamente como estandartes de ese sentir, sino como una realidad cultural más, no menos ni más importante que cualquier otra. Este blog, por ejemplo, además de servirle a su autora para practicar esa lengua suya, ayuda a fomentar y preservar su transmisión, pudiendo llegar a despertar el interés y la curiosidad por un idioma que, a pesar de tener relativamente cerca, es un auténtico misterio para la inmensa mayoría.

Pero no sólo del euskera se alimenta Translation Behind the Scenes. Para los que no os llame tanto el tema del exotismo lingüístico os encontraréis un blog con un número de artículos todavía escaso pero con contenidos bastante variados. Estos cubren una amplia gama temática que trata aspectos de la traducción audiovisual, la traducción por ordenador, la Universidad y sus entresijos, el trabajo y el miedo a no encontrarlo o a encontrarlo y padecer el síndrome burnout, las pifias en el cine, cursos a distancia, direcciones de empresas y asociaciones, noticias y algo de política relacionada con la traducción y la titulación.

Todo ello contado siempre desde la experiencia personal, con anécdotas, que bien hacen recordar algunas propias, y tintes humorísticos y hasta frikis que terminan por enganchar al lector.

Translation Behind the Scenes no es más que la punta de un iceberg de blogs bilingües y hasta plurilingües. Por ello, el próximo post tratará de desvelaros cuáles son estas bitácoras y las lenguas en las que se escriben.

Un Saludo y ¡Agur! :)

Inma

Tradujob (II): Docencia – como ser profesor

octubre 15th, 2007

Si bien la semana pasada comentamos que hoy hablaríamos sobre el trabajo de traductor asalariado, ante el interés de muchos de vosotros en la docencia vamos a hablar en primer lugar de este perfil.

Si queremos trabajar como profesores tras terminar la licenciatura de T&I, tenemos dos opciones*: podemos trabajar como profesores en el Cuerpo de Profesores de Educación Secundaria (entre los que se incluyen las enseñanzas de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Ciclos formativos) o profesores del Cuerpo Docente Universitario (contratados o titulares).
En primer lugar, para trabajar como profesor de Secundaria es necesario, además de haber terminado la licenciatura, obtener el Certificado de Aptitud Pedagógica (CAP). El CAP tiene una duración de aproximadamente seis meses. Es principalmente una enseñanza de carácter teórico, aunque para completarlo es necesario impartir algunas horas de clase en un centro educativo, por lo general un instituto.
Aunque en principio el CAP continuará siendo válido hasta el curso 2008/2009, la puesta en marcha del Sistema Europeo de Educación Superior (la tan repetida reforma de Bolonia) va a cambiar esto. El Ministerio de Educación y Ciencia ha anunciado que, una vez en vigor el nuevo sistema, será necesario superar un Master específico en educación y pedagogía, cuya duración equivaldrá a 60 créditos ECTS (un curso lectivo). Este master presentará, como principal novedad frente al CAP, un mayor énfasis en el dominio de idiomas (al menos un nivel B1 en la lengua elegida) y un mayor porcentaje de enseñanzas prácticas dentro de la formación pedagógica.

En cualquier caso, superado el requisito de formación pedagógica (bien en forma de CAP o de Master), las opciones laborales son trabajar para centros privados o para la administración pública:

  • En los centros privados se suele ganar entre 12.000 y 15.000 euros brutos al año más pagas. Se suele trabajar más horas que en los centros públicos, y la estabilidad laboral es menor, pues los contratos suelen ser de tipo indefinido o de duración determinada (por ejemplo, por un curso escolar). Como ventaja, no es necesario superar una oposición para trabajar como profesor, sino simplemente cumplir los requisitos que el centro establezca y superar la entrevista laboral.
  • En los centros públicos se suele ganar entre 21.600 y 36.000 euros brutos al año más pagas. Se trabaja menos horas que en un centro privado, la estabilidad laboral es mayor (una vez obtenida la plaza, esta es de por vida, a menos que se asesine a un alumno o algo por el estilo), e incluye un gran número de bonificaciones como trienios, condiciones especiales como funcionario, formación específica, etc. Sin embargo, para trabajar como profesor en un centro público es necesario superar una oposición, ya de por sí dura, y a la que se presenta un gran número de personas. Por lo general, para obtener plaza como profesor es necesario presentarse varias veces a las oposiciones. Mientras tanto se suele trabajar como interino (alguien que no ha conseguido plaza en una oposición, pero que ha aprobado estas; se le suele llamar para sustituciones o para cubrir plazas durante breves períodos de tiempo). Asimismo, al obtener la plaza, el profesor puede ser asignado al destino que sea dentro de la zona en la que se presente (por ejemplo, un profesor que se presenta a las oposiciones en Andalucía, puede ser enviado a cualquier localidad, desde una capital de provincia hasta una aldea de 1500 personas). Con el tiempo, el profesor gana puntos y puede pedir traslado a la localidad que desee.

Si lo que os interesa es ser profesor universitario, el proceso y las categorías laborales son algo más complejas. En primer lugar, para poder trabajar como docente universitario es necesario obtener el doctorado. Para ello, hay que seguir un programa de doctorado (cada universidad oferta diferentes opciones de doctorado, aquí podéis ver un ejemplo), con el cual se obtiene el Diploma de Estudios Avanzados (DEA), también conocido como suficiencia investigadora. Tras obtener el DEA, se lleva a cabo una etapa de investigación cuya duración dependerá del tema y la tesis en cuestión, tras cuya lectura se obtiene el título de doctor.
Una vez en posesión de este título, las diferentes categorías de docencia a las que se puede acceder, de forma muy resumida e incluyendo las de más interés, son las siguientes:

  • Profesor ayudante: Contratado por la universidad, por un período no superior a los cuatro años. Puede dar clase sin ser doctor (pero debe ser alumno de doctorado). Remuneración a tiempo completo: Alrededor de 15000 € brutos/año**
  • Profesor ayudante doctor: Contratado por la universidad, por un periodo no superior a los cuatro años. Debe ser doctor, y no haber tenido relación contractual con la universidad que le contrata en los dos años anteriores (esto también incluye becas de investigación y similares). Remuneración a tiempo completo: Alrededor de 18.000 € brutos/año**
  • Profesor asociado: Contratado por la universidad a través de un contrato de duración determinada o vía contrato indefinido. Debe ser doctor. Remuneración a tiempo completo: Entre 14.000 y 22.000 € brutos/año**
  • Profesor titular: Es miembro del cuerpo docente de la universidad. Es decir, ha superado una oposición y por tanto es funcionario. Existen varias categorías, siendo la más alta la de catedrático. Remuneración a tiempo completo (variará en base a la experiencia del docente, sus méritos y el número de años trabajados): Entre 24.000 y 30.000 € brutos/año**

Con esto, concluiríamos lo que es un breve resumen sobre todo lo que debéis saber si queréis dedicaros a la docencia, bien en secundaria o en docencia. El proceso para conseguir una plaza es mucho más complejo (hay que tener en cuenta muchos más factores que la preparación y la remuneración). Una búsqueda en Google o consultar a un asesor laboral os dará mucha más información al respecto si lo que pretendéis es dedicaros a enseñar a los demás. En cualquier caso, si tenéis alguna duda, contactad con nosotros e intentaremos ayudaros.Saludos

Olli

*En el artículo anterior indiqué en un comentario que siendo licenciado se podía dar clase en primaria. Esto no es correcto, pues sólo se puede dar clase en primaria estudiando magisterio.
**Existe muy poca información sobre las categorías de docencia universitaria y su remuneración en la red. Para hacer este resumen nos hemos basado en la información suministrada por la sección sindical de CC.OO de la Universidad Miguel Hernández, del año 2007.