Archive for the ‘asignaturas’ Category

Asignaturas “culturales” en TeI

Martes, Mayo 29th, 2007

Sólo quedan tres días para que comience el mes de Junio. Puede que sea algo psicológico, pero parece como si el estrés latente (que lleva ahí ya mas de un mes, aunque no haya aflorado en todo su esplendor hasta el momento) se acentuara en este cambio de mes, y la sensación de agobio se haga más fuerte¦O también puede que influya el hecho de que en dos semanas empezamos los exámenes y el primero que tengo es el anual de írabe (como se suele decir: la primera en la frente)

Este es mi penúltimo artículo de esta primera temporada de TraduBlog (y no sé si Olli tendrá la inmensa bondad de renovarme el contrato), así que lo aprovecharé para hablar de asignaturas un poco menos abstractas que las que he tratado hasta el momento, y ocuparme de Cultura de los países¦(en el caso de la UCO se ofertan los países anglófonos, francófonos y árabes por el momento)

Como ya escribí en un artículo anterior, la actividad del traductor nunca es neutra, viéndose fuertemente influida tanto por la cultura original como por la de la lengua receptora. Es por este hecho por el que este tipo de asignaturas son puntos importantes en el plan de estudios de una licenciatura como la nuestra.

Respecto a la UCO, Cultura de los países¦es un grupo de tres asignaturas optativas (frente al carácter obligatorio que tienen estas asignaturas en la UGR, que además de las culturas de los países de las lenguas B y C que curse el estudiante, incluye una asignatura con la propia: Civilización española) que se ofertan en diferentes cursos según el idioma que se haya elegido (aunque se suelen ofertar de manera paralela en el mismo año para todos los alumnos de la titulación) Así, por ejemplo Cultura de los países anglófonos es una optativa de segundo curso, Cultura de los países francófonos se puede cursar en tercero y Cultura de los países árabes se considera una de las asignaturas optativas que podrán ser ofertadas en cualquiera de los cursos de la titulación dentro del catálogo de la UCO, lo cual no deja muy clara su situación dentro del plan de estudios.

Bajo mi punto de vista, no estaría mal considerar la opción de que este tipo de materias figuraran en la lista de las obligatorias, pues el tema de la influencia de la cultura en las obras traducidas es de gran importancia (recuérdense las teorías de Mary Snell-Hornby sobre la llamada Escuela de la Manipulación y su defensa de la biculturalidad del traductor), y si se quiere realizar un buen trabajo de traducción, lo primero que debe hacerse es conocer adecuadamente el punto de partida de la obra a cuyo trasvase lingüístico nos enfrentamos, que siempre vendrá marcado por las imposiciones culturales de la lengua y del entorno del autor.

Así pues, si tal y como decía Weisgerber las personas caminan por el itinerario que su lengua les marca, y hay más de una escuela traductológica que considera esencial la influencia mutua de las dos culturas que se ponen en contacto mediante la figura del traductor, un estudiante que desconozca el bagaje de las lenguas con las que trabaja no podrá realizar un trabajo completo de traducción, ni sabrá enfrentarse a muchos problemas causados por la distancia cultural de las lenguas que pone en contacto.

Ildefonso Laguna

Historia de la traducción

Viernes, Mayo 11th, 2007

El picor en la garganta, mis estornudos continuos, y los treinta y siete grados que marcaba ayer un termómetro del Ayuntamiento frente a la puerta de la estación de tren a las dos y cinco de la tarde, son señales inequívocas de que el buen tiempo se ha asentado (al menos en Andalucía) de manera irrevocable. ¡Qué bonito es Mayo! Y de hecho, lo es. Es el mes de Córdoba por excelencia: cruces, patios, cata, feria¦Pero resulta que los estudiantes no somos cordobeses, somos simples residentes, y como a día de hoy falta un mes y dos días para que comiencen los exámenes en Traducción, no tenemos derecho a nada de lo que he nombrado antes (excepto a padecer alergia y estrés en cantidades industriales)

El otro día, mirando el catálogo de la biblioteca de la Universidad para buscar unos libros que necesito para un trabajo, me encontré con ensayos sobre Historia de la Traducción, y me acordé de que el próximo curso (si todo sale bien y consigo aprobar algo más que Inglés) tengo esa asignatura, por lo que decidí echar un vistazo al programa de la materia.

Historia de la Traducción es una asignatura de Primer Ciclo de TeI, de carácter obligatorio y que, al menos en la UCO, se imparte en el segundo curso de la licenciatura. Como viene siendo la tónica general de las asignaturas de Traducción, tiene un temario largo a pesar de ser una asignatura cuatrimestral.

Lo interesante de la asignatura es la variedad de temas tratados en ella. Como todas las asignaturas que llevan por nombre Historia de¦es compleja debido a su carácter eminentemente teórico, pero con el enfoque adecuado puede dar una visión amplia al estudiante de los diferentes problemas de la Traducción.

El objetivo de Historia de la Traducción es realizar un recorrido por las diferentes épocas, analizando el enfoque desde el que se ha realizado la actividad traductora y el desarrollo de ésta y de la traductología, comenzando por las lenguas de la Antigüedad de Oriente Próximo para el análisis de los textos sagrados más importantes (centrándose sobre todo en la Biblia), pasando por la Edad Media y el trasvase de estas lenguas al árabe y más tarde al latín, hasta el desarrollo de la Traducción en las diferentes lenguas nacionales y las teorías del siglo XX.

Puede pensarse que esta asignatura sólo puede servir para poco más que la ampliación de nuestra cultura general, pero, personalmente, no creo que sea así. Todo profesional debería conocer la evolución de la disciplina en la que trabaja. En ciertas carreras esto se lleva a la práctica, pues recordemos que hay asignaturas como Historia de la Enfermería o Historia de la Arquitectura, y en los conservatorios se imparte Historia de la Música, por nombrar sólo algunos ejemplos.

Si se conocen las diferentes etapas de la práctica de la Traducción y cómo se ha ido dando solución a los problemas a los que esta disciplina se ha enfrentado a lo largo de la Historia, se podrá tener una mayor comprensión de los textos a partir de su contexto temporal, y evaluar las carencias de las traducciones anteriores, o poner en práctica alguno de los elementos traductológicos que hayan permitido afrontar una problemática concreta.

Un saludo.

Ildefonso Laguna.

Instituciones internacionales y política internacional

Sábado, Abril 28th, 2007

Sabemos que la traducción no es una actividad neutra. Es imposible traducir un texto (o interpretar en cualquier situación) sin verse influido por algún factor externo (cultura de origen, situación política del país origen del texto, su evolución histórica, etc) y, evidentemente, por factores internos al traductor (formación, cultura a la que pertenece, escuela a la que se suscribe, etc)

Estos condicionantes están muy señalados en la traducción literaria, ya que no supondrá el mismo grado de dificultad trasladar al castellano una novela costumbrista inglesa, que una novela histórica japonesa, por cuestión de la cercanía de estas culturas con la nuestra. Sin embargo, apenas existen estos condicionantes en la traducción científico-técnica, debido al carácter universal que pretenden tener estos textos.

En cuanto a la traducción jurídica, la cuestión se complica algo más, por lo que es necesario un cierto bagaje, al menos para no poner una sarta de barbaridades en una traducción.

Una de las posibilidades de trabajo que ofrece esta licenciatura es la de trabajar en el servicio de traducción de algún organismo oficial, sea a nivel estatal como internacional (con mucha suerte y una mayor dosis de trabajo y esfuerzo, todo hay que decirlo, pero la posibilidad existe), y es en este tipo de situaciones cuando se ha de tener (a parte de un conocimiento importante del tema que se esté traduciendo) la cabeza bien situada respecto al mundo donde nos desenvolvemos.

La primera formación general que se recibe acerca de este tema se oferta en el primer ciclo de TeI, con asignaturas como Instituciones internacionales o Política internacional contemporánea.

El traductor no sólo recibe textos de un carácter más o menos legislativo, sino que ha de trabajar con ellos enfocándolos desde una perspectiva conocedora de la situación de los países de origen respecto al marco de la ordenación internacional, e incluso de la legislación interna y la organización territorial tanto del país original como del receptor. En esta situación, no se trata ya de un problema de trasvase de terminología, sino de un problema de diferenciación de entes jurídicos de mayor o menor rango. Por poner un ejemplo, no sería correcto traducir la palabra alemana Lí¤nder por Comunidad Autónoma, cuando los primeros tienen un mayor grado de autogobierno administrativo y competencial y mayor poder político en Alemania que las segundas en España, y así en cualquier ámbito, pues el texto que se traduzca debe ajustarse a los términos de la legislación europea (o internacional, dependiendo del organismo que lo produzca), pero también a las leyes estatales propias de cada país, respetando su terminología y procedimientos.

Es evidente, por lo tanto, que el aspirante a traductor debe conocer el funcionamiento y la organización de los organismos oficiales en los que es una posibilidad que su actividad se desarrolle en un futuro no tan lejano, además de tener clara la situación política del momento, pues estas situaciones repercutirán en su trabajo, ya que son factores clave que harán que su labor se vea determinada en una manera u otra. Si los Ministros de Asuntos Exteriores hacen diplomacia en reuniones, mediante discursos y negociaciones, nosotros la hacemos mediante textos, y de la misma forma puede haber confusiones más o menos graves con un discurso mal entendido, que con una palabra mal puesta en una traducción de este tipo.

Saludos.

Ildefonso Laguna.

La traducción audiovisual

Martes, Abril 17th, 2007

Sin lugar a dudas, es el tipo de traducciones que a todos nos cautiva, pero que, por lo menos en mi caso, me engañó. Ahora os explicaré por qué.

Como pasa con las traducciones más especializadas en la Universidade de Vigo, esta asignatura no se cursa hasta 5º, con excepción de algún profesor que le gusta mucho y ya la mete, de alguna manera, en otras asignaturas, como por ejemplo en traducción general. El primer día que vas a clase, estás muy emocionado, es que el mundo de la tele y del cine siempre atrae. Pero cuando te dan una peli para doblar¦ buf, ya no sabes por donde empezar.

Primero, el profe te explica que hay que ajustar. Ajustar¦ algunos dicen que no hay que hacerlo¦ no te enteras. Lo mejor, efectivamente, es ajustar, porque tú conoces la película y las dos lenguas, sabes qué va mejor. Entonces ajustas¦ ¿Qué es? Pues, esencialmente que se sincronice lo que dice la traducción con el original, es decir, tanto con los movimientos del actor como con el resto de los elementos de la película.

Otra dificultad, el montón de cosas como los AD LIB, AMB que habría que poner, ambientes, ruidos raros que hace el actor de la versión original, ON/OFF, si se ve la cara del que habla, en fin¦ un lío, ¡es peor que ponerte con una traducción científica! Pero es como todo, cuando le coges el tranquillo¦ sale solo.

Después, si te ha gustado, que suele ser lo normal, tanto subtitular como doblar, tienes que enterarte de cómo funciona el mundo profesional. Y eso es un infierno. Sabed que la TAV es colectiva: van a modificarla y retocarla todos los que intervienen en el proceso del doblaje, desde el director de sala hasta los actores. Yo dejo que os imaginéis las razones, son lógicas. Y no se cobra mucho, de hecho, en Galicia, el traductor es el que cobra menos de todos los agentes que intervienen en el proceso.

Acabaré con un consejo: no enviéis vuestros currículos a las cadenas de televisión, los que contratan los traductores son los estudios de doblaje.

En fin, lo que he contado en este artículo es muy poco en comparación con lo que se podría contar. Si os gusta este mundo, como siempre digo, informaos bien y hacedlo mejor que nadie, porque es un mundo muy cerrado.

Vanessa

UAX vs UGR

Domingo, Abril 15th, 2007

Esta semana pretendo analizar y comparar las asignaturas relacionadas con la intermediación cultural que podemos encontrar en dos universidades completamente distintas del panorama español, por un lado la Universidad Alfonso X El sabio (UAX), universidad privada; y La Universidad de Granada (UGR), pública y de gran prestigio nacional.

Si consultamos la programación de la Universidad Alfonso X, encontramos varias asignaturas que introducen al estudiante en la cultura de los países de las lenguas estudiadas en T&I, en los valores y referentes culturales que puedan suponer barreras comunicativas para el futuro traductor y/o intérprete. Se pretende enseñar al alumno vocabulario adecuado para que sea capaz de contrastar las realidades de los países de origen de la lengua y su equivalencia española. Para todo esto es básico plantear también un esquema bastante amplio acerca de la economía, la educación, la comunicación, etc. En los distintos países. Pero como en otras muchas universidades, falta alguna asignatura que introduzca a los estudiantes en la destreza de la mediación, ya que el mero hecho de conocer ambas culturas no significa necesariamente que seas capaz de crear un puente de comprensión entre ellas, y menos aún que lo hagas con la soltura necesaria para imprimir confianza en ambas partes.

En la Universidad de Granada, encontramos una asignatura optativa llamada Instituciones internacionales, cuya programación nos da una imagen general de esta asignatura, como una buena base para el desarrollo de la actividad mediadora entre dos culturas, algunos de los temas que se imparten en ella nos marcan un buen camino hacia la comprensión entre civilizaciones, introduciendo formas pacíficas de solución de conflictos, derechos de los pueblos y personas, etc.

Cuando un traductor/intérprete sea requerido en una situación de ayuda social, será un requisito básico el que su formación le haya aportado algunas capacidades mínimas en cuanto al entendimiento entre dos culturas más o menos diferentes. Todos deberíamos ser capaces de hacer llegar a las dos partes a un entendimiento pacífico y a un mínimo de confianza. Prácticamente todas las asignaturas que estoy nombrando a lo largo de estas semanas aportan un grano de arena a nuestro futuro en estas labores, pero un buen mediador necesita un sentido de la solidaridad y de la empatía que no es posible conseguir en un aula, sino que se forja a lo largo de nuestra experiencia y que aumentará en nosotros a lo largo de nuestra experiencia laboral. Debemos empezar a pensar no sólo como puente, sino como parte activa de las dos culturas, en la medida de lo posible.

¡Un saludo y hasta la semana que viene!

Yaiza Rojas.

Lingüística aplicada a la traducción

Viernes, Abril 13th, 2007

Ya se ha terminado la Semana Santa. Se ha acabado nuestra semana de respiro y volvemos a estar bajo el yugo explotador e inmisericorde de Olli, que nos pide que entreguemos nuestros artículos aunque se nos haya roto el ordenador (como es mi caso) La semana no pinta bien, esto de haberme quedado sin disco duro tiene que ser una señal de alguien que domina el arte de la sutileza.

Tras estos siete días de pestiños, gachas, pasos (tronos) y demás ejemplificaciones de arte barroco (la cultura andaluza está bien, pero el pan de oro termina saturando a cualquiera), hemos vuelto a la rutina del estudiante sin ningún tipo de piedad, aunque también es cierto que los profesores se han preocupado de mantenernos ocupados durante las vacaciones para que no perdamos las buenas costumbres.

El mayor choque contra la realidad post-vacacional fue volver el martes a clase de Lingüística Aplicada a la Traducción. Sigue avanzándose en el temario de manera imperturbable (y preocupantemente rápida, porque se me acumula un importante montón de apuntes que no tengo tiempo para comenzar a estudiar), y en el cajón desastre que tengo por cabeza se me amontona una retahíla enorme de conceptos cuyo significado es algo difuso, pero estoy en proceso de ponerle solución a estos problemillas A veces pienso que debería organizarme mejor¦

La asignatura de Lingüística Aplicada a la Traducción es cuatrimestral, estableciéndose como una de las materias básicas del primer ciclo de la licenciatura debido a su carácter troncal y, aplicando una lógica simple, si hay que cursar Lingüística Aplicada en todas las facultades de T&I del Estado, se nos muestra la consideración que tiene dentro del plan de estudios elaborado para los estudiantes de nuestra carrera.

Al margen del dato de que la asignatura está presente en todas las facultades españolas, analizando su contenido y enfoque a la hora de aplicar la teoría a la práctica de la traducción, se puede observar que la Lingüística hace que el estudiante se plantee una serie de cuestiones que sin esta formación puede que no se le hubieran pasado por la cabeza a la hora de traducir.

Esta materia pretende analizar las distintas concepciones que hay del propio sistema lingüístico, de la organización de éste y de la influencia que dichas teorías pueden tener en la traductología y la práctica de la labor traductora. El hecho de que la asignatura se apellide aplicada a la Traducción es fácil de explicar, ya que se parte de la base de que un traductor o intérprete no utilizará el mismo método si entiende el lenguaje de una manera u otra. Es decir, cada traductor traducirá en función de la concepción propia que tenga del sistema lingüístico, de cómo entienda su organización y de cómo se enfrente a cada uno de sus componentes.

Pero no sólo se estudia la abstracción que pueda suponer la lengua, sino que también se analizan los procesos comunicativos, sus tipos, características y consecuencias para emisor y receptor, pues ¿qué es la traducción sino un tipo más complejo de comunicación que juega con, al menos, dos idiomas diferentes?

También tienen lugar en el programa de esta asignatura aspectos más concretos como el estudio de la función de la gramática y las estructuras textuales más o menos complejas, para hacer un análisis de estos elementos que pueda enfocarse más tarde a la práctica de la traducción, porque cuando nos enfrentamos a un texto es evidente que nadie coge un diccionario y se pone a traducir directamente, sino que el texto original debe ser objeto de un análisis y reflexión importantes antes de comenzar el trasvase lingüístico, a fin de conocer sus peculiaridades y las dificultades que pueda entrañar en el paso a la lengua meta.

Como se habrá podido deducir, el temario de Lingüística Aplicada a la Traducción, por las mismas características de la asignatura, es denso y complejo, con una cantidad importante de terminología concreta que ha de dominarse sin problemas para poder comprender las diversas teorías que se exponen, especialización ésta que hace que la asignatura sea, si cabe, más complicada. Además, al basarse el temario en el desarrollo de diferentes teorías sobre cada uno de los aspectos concretos que se tratan, las pequeñas diferencias entre unas y otras pueden dar lugar a confusiones. No obstante, no es una asignatura a la que dedicando el tiempo necesario sea imposible.

Un saludo.

Ildefonso Laguna.

La importancia de la lengua materna

Miércoles, Abril 11th, 2007

Antes de nada saludaros a todos y daros ánimos para afrontar estos últimos meses que suelen ser los más duros de todo el año. Una vez hecho esto (lo creía conveniente), os introduzco el tema del artículo de hoy. En esta ocasión he creído necesario y oportuno desviarme un poco de mi línea temática habitual y tratar la importancia que, para el trabajo de traductores e intérpretes, tiene la lengua A.

La idea me asaltó esta Semana Santa mientras leía un libro que tenía que reseñar para la práctica de una asignatura. Uno de sus artículos* titulado Por qué yerra el traductor: análisis de textos y errores enumeraba muy brevemente nueve de los errores más frecuentes hallados en textos literarios traducidos del inglés al español. No os podríais ni imaginar lo sorprendentes que resultan ser algunos errores que el propio autor y profesor de la Universidad de León, J. C. Santoyo, calificaba de errores por distracción, errores de apresuramiento y errores por falta de sentido común o carencia de inspiración del traductor.

De todos ellos, quizás los que más llamaron mi atención, por ser los más inauditos, inexplicables, sorprendentes y también los más sancionables son los errores que derivan del desconocimiento del propio idioma materno y los errores de expresión que no son más que una consecuencia de los primeros.

A algunos os parecerá increíble, pero es así, muchos de los errores que cometen traductores e intérpretes en sus traducciones proceden de ese desconocimiento. Se crean palabras nuevas que no existen en la lengua, bien por la inexistencia de las mismas, bien por la influencia de la lengua de la que se traduce; se cometen garrafales faltas de ortografía, se añaden sufijos y prefijos a palabras que ni los llevan ni los admiten, no se respetan las concordancias sintácticas, se emplean expresiones poco españolas, se recurren a infinidad de anglicismos, galicismos etc. Con este panorama ya me puedo imaginar a los académicos de la Real Academia tirándose de los pelos al ver el destrozo que se hace de su lengua.

Bromas y exageraciones aparte, este es un tema serio que todos deberíamos al menos considerar, pues los traductores no sólo nos limitamos a trasvasar el contenido y la forma de un texto escrito de una lengua a otra, sino que a veces desempeñamos labores más propias de escritores y correctores al reconstruir textos íntegros que ni siquiera en la lengua original tienen un sentido claro.

No por ser hablantes nativos tenemos un dominio absoluto de la lengua, de ser así, no se producirían semejantes errores. Por ello, al igual que nos preocupamos por dominar y estudiar nuestras lenguas B y C, también hemos de prestar un poco de atención a nuestras lenguas A. Y ésta quizás sea la razón fundamental por la que entre las asignaturas de nuestro plan de estudios encontramos la Lengua A que, si no tengo mal entendido, en España se podría cursar como español, catalán, gallego y vasco (estas tres últimas sólo en las comunidades donde son lenguas oficiales).

Conocer las normas ortográficas, de acentuación, de puntuación, las abreviaturas, los géneros y números gramaticales, el plural de los nombres latinos, el empleo correcto y adecuado de la sintaxis, de los procedimientos de creación de palabras etc., son esenciales para llevar a cabo nuestra labor como traductores. Y todos ellos son tratados en mayor o menor medida en esta asignatura que es complementada, a la vez que complementa a otras como Lingüística.

Aunque nos disguste, o aunque pensemos que somos lo suficientemente competentes en nuestras lenguas madre como para estudiar estos conocimientos, a veces tan básicos, en una asignatura troncal y anual, son realmente necesarios y útiles.

Para nada pretendo resaltar que el trabajo de traductores esté repleto de errores, pues eso sería muy injusto para la valiosa labor que realizan. Los traductores e intérpretes, aunque algunos piensen lo contrario, somos humanos, y como humanos nos equivocamos. El único objetivo que pretendo con este artículo es mostrar que por mucho trigo nunca es mal año. Cuanto más trigo, cuanto más conocimiento, mejores trabajos y menos errores, y que tan importante es conocer las lenguas de partida (el inglés, el francés, el alemán¦) como saber de qué recursos dispone la lengua de llegada, es decir, nuestra lengua materna.

Inmaculada Prieto

* Por qué yerra el traductor: análisis de textos y errores de J. C. Santoyo en Fernández Nistal, P. (coordinadora). (1994). Aspectos de la traducción inglés/español. Segundo curso superior de traducción. Instituto de Ciencias de la Educación, Universidad: D. L.

Interculturalidad: USAL vs UCO

Domingo, Marzo 25th, 2007

Voy a empezar mi pequeña revisión de la interculturalidad en las distintas facultades de T&I con una comparación entre la de Córdoba y la de Salamanca, y analizar así los inconvenientes o ventajas con respecto al tratamiento de la interculturalidad en los estudios de traducción, de una facultad nueva y otra de larga tradición y renombre.

Si consultamos la programación de ambos centros, encontramos en el segundo curso de la Universidad de Córdoba (UCO) una asignatura obligatoria llamada Intermediación Cultural que según lo que se dice en su programa es justamente lo que ando buscando, explicaría conceptos básicos necesarios para desarrollar esta actividad, y daría al alumno una base sobre la que empezar a desarrollar sus habilidades como mediador. El único inconveniente que encuentro es el hecho de que al ser este curso la primera vez que se imparte en la UCO, no tengo ni opiniones definitivas, ni resultados aclaradores acerca de los resultados obtenidos de ella, así que sólo diré que parece que han acertado con esta asignatura. Me parece acertado el haberla considerado obligatoria, pero sería aun mejor darle carácter troncal, ya que debe ser parte fundamental de la formación de cualquier traductor.

Si miramos el programa de la Universidad de Salamanca, no encontramos ninguna asignatura que se relacione con la interculturalidad, ya que sus asignaturas parecen más centradas en la traducción y la interpretación. Esto puede ser debido a que la necesidad de la mediación como parte de la formación de los traductores es nueva en España, y en universidades como la de Salamanca, no se han llegado a introducir aun asignaturas que llenen este vacío.

También me parecen acertadas otras asignaturas de la UCO como Política internacional contemporánea, con la que se aportaría al alumnado una noción básica sobre las políticas de las diferentes naciones; Cultura y civilización de los países anglófonos, optativa de segundo, o Cultura y civilización de los países francófonos, optativa de tercero, ofrecen una visión más detallada sobre la cultura de los países en los que se habla la lengua de especialidad de la carrera, de la que se nos supone más formación, y con la que trabajaremos más a menudo. Es posible también elegir como optativa en cualquiera de los cursos Cultura de los países árabes, asignatura recomendada y útil para los estudiantes de dicha lengua.

Por el contrario, no he podido encontrar en la programación de la Universidad de Salamanca ninguna asignatura que se relacione con la cultura de los países de la lengua especialidad de la carrera, y tampoco con la actividad mediadora, por lo que no parece que se forme suficientemente en cuanto a mediación a los estudiantes de ésta.

No sabemos aún si los estudiantes de T&I de la UCO terminaremos bien formados como mediadores culturales, debido a la ausencia de promociones en las que comprobar los resultados, pero después de esta pequeña revisión a la programación, creo que por lo menos se ha intentado crear un temario que persiga este fin ¡en unos años lo veremos!

Yaiza Rojas

Teoría del lenguaje literario

Sábado, Marzo 24th, 2007

Hace dos días que comenzó oficialmente la primavera. ¡Qué bonito! Qué fechas tan entrañables en las que todo el mundo (aunque sea inconscientemente) se ve poseído por un espíritu rematadamente cursi y ñoño, a través del cual todo se ve bonito, bucólico y pastoril (sí, como un inevitable espíritu garcilasiano que nos preside desde marzo hasta ya entrado el mes de junio)

A pesar de todos los tópicos manidos que tiene esta época del año no todo es así: comienza el buen tiempo (aunque este año la estación haya entrado con nevadas y temporales en el norte y un invierno descafeinado por aquí por Andalucía), se puede salir a la calle sin envolverse en capas y capas de abrigo ni temer por la deshidratación (circunstancia que en menos de dos meses ya comenzará a notarse aquí abajo) y, quien más quien menos, coge de vez en cuando un libro para leerlo bajo el suave sol de estos meses (para seguir con el tópico del locus amoenus en el que todo invita al descanso y tranquilidad)

Hace algo menos de nueve meses, cuando abría un libro, fuera del género que fuera, simplemente lo leía y, para ponerme a prueba, intentaba traducirlo a alguno de los idiomas que controlo. Ahora no. Ahora me planteo una serie de problemas, desde equivalencias hasta el respeto por el uso del vocabulario en la lengua meta, para adecuarlo a la época histórica y al movimiento literario del original, por nombrar sólo algunos.

Puede que estos problemas me hubieran surgido de manera más o menos espontánea cuando me hubiera tenido que enfrentar directamente a una traducción literaria (porque estamos de acuerdo en que a nadie se le ocurre traducir utilizando los mismos vocablos y formas un soneto de Shakespeare que un relato de Poe), pero quizás no podrían llegar a la profundidad necesaria si no hubiera tenido una asignatura que me introdujera en esta problemática de manera más directa: Teoría del Lenguaje Literario.

El temario se fundamenta en el estudio (teórico y práctico) de los diferentes posicionamientos respecto a la teoría literaria a lo largo de la Historia, la evolución del pensamiento literario y el reflejo de este hecho en las formas literarias de la época concreta de cada movimiento. Se trata de una asignatura cuatrimestral de carácter obligatorio en la Universidad de Córdoba, en primer año de TeI y que es anual en segundo año de las filologías impartidas por la UCO.

El hecho de que la asignatura se imparta tan sólo durante un cuatrimestre obliga a constreñir el temario para poder abarcar todo el espectro de la evolución del pensamiento literario (desde Aristóteles hasta Jakobson, pasando por Sainte-Beuve y los románticos ingleses), aplicando todas las características de cada una de estas formas de ver el arte de la Literatura como una guía a tener en cuenta para ser respetuoso a la hora de traducir.

Un aspecto interesante de las prácticas de Teoría del Lenguaje Literario es el trabajo con ejemplos bilingües de los textos que han de compararse y a analizarse, es decir, el trabajo con los originales y su traducción al castellano, lo que posibilita la observación de los métodos que el traductor ha seguido para la resolución de los problemas que se le han podido presentar a la hora de conservar una figura retórica en la lengua meta, amoldar un vocablo a las connotaciones que son necesarias en ese contexto concreto o su respeto por el estilo del original, por ejemplo.

El programa teórico, a parte de con análisis de textos y su comentario, se acompaña con una serie de lecturas obligatorias, que servirán para aplicar el contenido de la asignatura a la hora de comprender la estructura, forma, estilo, contenido e intencionalidad de las obras, pues son ejemplos magistrales de alguna de las teorías literarias explicadas en clase.

Esta asignatura, junto con Lingüística Aplicada a la Traducción y los idiomas extranjeros (evidentemente), es una de las más enfocadas directamente al objetivo central de la licenciatura y que (hablo desde una visión tan sólo de estudiante de primero) más puede servir para situarse de cara a una traducción, en este caso, literaria que, en cursos sucesivos se verá ampliada y complementada con la formación en otros tipos de traducción y en interpretación.

Un saludo.

Ildefonso Laguna.

Lexicología (UCO) vs Diccionarios de las lenguas B y C (UPO)

Viernes, Marzo 9th, 2007

Asoma ya otro fin de semana y aquí me encuentro para daros la bienvenida con mi crítica quincenal a las asignaturas de nuestra licenciatura (cómo adoro la libertad de expresión)

Sí, probablemente debería estar haciendo algo relacionado con la facultad, véase, por ejemplo, una práctica surrealista de Metodología (lo que sigue creo que ya lo sabéis), pero, sinceramente, encuentro más útil dedicar este hueco, que he encontrado de casualidad en mi prácticamente inexistente tiempo libre, al artículo (si no cumplo los plazos, Olli me castiga sin postre)

A estas alturas nuestra vida va volviendo poco a poco a la normalidad tras los exámenes. De nuevo somos máquinas de coger apuntes de manera incansable (sobre todo en Lingüística, donde el adjetivo incansable es bastante discutible cuando comienzas a sufrir calambres intermitentes), pasarlos a limpio, hacer ejercicios y entregar prácticas.

Ahora que sé que he conseguido dejar atrás Lexicología de la lengua inglesa y las notas están próximas a ser fijadas en las actas, procedo a abordar el tema de mi artículo: ¿para qué me servirá la asignatura que acabo de aprobar?

Esta pregunta no es nada que no se me haya pasado antes por la cabeza. De hecho, mientras me pasaba días enteros delante de esos apuntes casi indescifrables que había conseguido crear prácticamente de la nada, me planteaba, en mitad de la frustración y la jaqueca, qué supondría esta asignatura no ya para mi vida futura como traductor, sino, en un futuro más cercano, durante el resto de la carrera.

Y no he encontrado una respuesta muy alentadora. Sólo considero justificada la presencia en el temario de los procesos de formación de palabras y mecanismos morfológicos del Inglés, pero no entiendo para qué puede servirme el haber estudiado miles de características de diferentes diccionarios (históricos ya muchos de ellos) monolingües y bilingües, si esa parte no se ha enfocado a la selección de diccionarios para la traducción práctica. ¿Para qué necesito saber las características del diccionario de Johnson (1755) o los procesos de investigación lexicográfica del siglo XX si, como futuro traductor, no se me enseña a saber seleccionar mediante diferentes criterios mi herramienta de trabajo más importante?

Si se lee el programa de la asignatura, (que fue planificado por un profesor diferente al que este año ha impartido la asignatura), se verá que en él se estructura la asignatura en tres objetivos básicos: hacer que el estudiante entienda los diferentes elementos comprendidos en la representación del significado y su función en el lenguaje, la mejora del vocabulario y la compresión de los procesos morfológicos del Inglés y, por último, promover una actitud crítica ante los diferentes tipos de herramientas léxicas. Un temario cargado de buenas intenciones y con un aspecto interesante en un principio, pero que, una vez que vuelvo la vista atrás se ve totalmente incumplido en la práctica totalidad de los tres aspectos anteriormente citados, salvándose, como he dicho anteriormente, la parte correspondiente a la morfología inglesa, poco más.

Ante esta situación, he comenzado a considerar diferentes planes de estudios y he comprobado que la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla oferta unas asignaturas más o menos similares a Lexicología: Diccionarios de las lenguas B y C, con un enfoque más lexicográfico que lexicológico, centradas sobre todo en el análisis del contenido de los diccionarios para evaluarlos con respecto a su eficacia como herramientas de trabajo, la actividad del traductor como creador de diccionarios y las ventajas o inconvenientes de ciertos tipos de diccionarios frente a otros.

Seguramente, algún alumno de la UPO que haya cursado la asignatura me contradiga y deje algún comentario diciendo que no entiende la utilidad de esa asignatura, o que en todas las universidades las asignaturas parecen más interesantes de lo que son en los planes de estudios que en el aula, pero sinceramente, después del desengaño con Lexicología del Inglés creo que nada hay ya a estos respectos que me sorprenda.

Para terminar esto que ha parecido más que un artículo un planto por la asignatura de Lexicología, hacer dos consideraciones que creo que serán compartidas por la mayoría de los lectores del blog: a la hora de hacer un plan de estudios, se debe pensar en la utilidad de las asignaturas impartidas y respecto al perfil del docente, los alumnos tenemos derecho (y las facultades yo diría que el imperativo moral si les importa la formación de sus estudiantes) a recibir la docencia por parte de un especialista en la materia.

Un saludo.
Ildefonso Laguna.