Archive for Mayo, 2007

Traductor jurídico y traductor jurado

Domingo, Mayo 13th, 2007

Con frecuencia se suele confundir los términos de traductor jurídico y traductor jurado, aunque en la práctica poco tienen que ver. Un traductor jurídico es, como el resto de los traductores especializados, un profesional que se dedica a la traducción en un ámbito concreto, en su caso los textos jurídicos. Pero éste no tiene más responsabilidad sobre su trabajo que el resto de sus compañeros, así que no porque la materia sobre la que traduzca sea el derecho, tendrá mayor responsabilidad. Dicho esto, podemos decir que la función de este tipo de profesionales de la traducción es, como la del resto de sus compañeros, meramente informativa o comunicativa, y carece de la capacidad necesaria para darle valor jurídico al documento.

Por el contrario una traducción jurada es una traducción realizada por un traductor acreditado como traductor jurado por el Ministerio de Asuntos Exteriores en el caso de España, y son los únicos profesionales independientes con capacidad para realizar este tipo de traducción, dentro de todo el territorio nacional, que tendrá carácter oficial ante las autoridades. El nombramiento de un intérprete jurado se registra en la Oficina de Interpretación de Lenguas de Madrid y en la delegación del Gobierno o Gobierno Civil de la provincia donde ejerza. Y es interesante resaltar, que en España ni siquiera los notarios públicos y otros fedatarios están autorizados para dar fe de las traducciones y las interpretaciones. Como ya se dijo en un artículo anterior de Tradublog (Traducción jurada, miércoles 28 de marzo de 2007) un traductor jurado tiene que ser totalmente fiel al original, ya que dará fe de ello mediante su firma y su sello.

En consecuencia a lo dicho anteriormente, se plantean ciertas preguntas:

¿Cuándo se debe realizar una traducción jurada? Lo más común es que se realicen por exigencia de determinadas autoridades (juzgados, instituciones académicas, ministerio, etc.) o para avalar el texto traducido asumiendo la responsabilidad de la traducción. Si un cliente prefiere que su traducción esté firmada y sellada por un traductor jurado, el beneficio de éste será aun mayor, ya que los precios de las traducciones jurídicas aumentan considerablemente.

¿Las traducciones jurídicas pueden ser objeto de propiedad intelectual? No, ya que se les atribuye carácter oficial a las traducciones juradas tanto escritas como orales, y esto impide que puedan ser objeto de propiedad intelectual privada.

¿Está el traductor o interprete jurado obligado a cobrar una cantidad preestablecida por su trabajo? No, actualmente tienen libertad para solicitar la remuneración que estimen justa y apropiada en cada caso, pero existen orientaciones.

En conclusión, aunque no vayas a dedicarte a la traducción jurídica, es una buena idea cursar los 24 créditos necesarios para obtener la acreditación de traductor jurado sin necesidad de pasar un examen oficial. Sea cual sea tu especialidad tanto en traducción como en interpretación, la traducción jurada es una salida, exige más responsabilidad y fiabilidad en las traducciones que realizas, pero también reporta buenas ganancias.

Un saludo,

Yaiza Rojas.

Historia de la traducción

Viernes, Mayo 11th, 2007

El picor en la garganta, mis estornudos continuos, y los treinta y siete grados que marcaba ayer un termómetro del Ayuntamiento frente a la puerta de la estación de tren a las dos y cinco de la tarde, son señales inequívocas de que el buen tiempo se ha asentado (al menos en Andalucía) de manera irrevocable. ¡Qué bonito es Mayo! Y de hecho, lo es. Es el mes de Córdoba por excelencia: cruces, patios, cata, feria¦Pero resulta que los estudiantes no somos cordobeses, somos simples residentes, y como a día de hoy falta un mes y dos días para que comiencen los exámenes en Traducción, no tenemos derecho a nada de lo que he nombrado antes (excepto a padecer alergia y estrés en cantidades industriales)

El otro día, mirando el catálogo de la biblioteca de la Universidad para buscar unos libros que necesito para un trabajo, me encontré con ensayos sobre Historia de la Traducción, y me acordé de que el próximo curso (si todo sale bien y consigo aprobar algo más que Inglés) tengo esa asignatura, por lo que decidí echar un vistazo al programa de la materia.

Historia de la Traducción es una asignatura de Primer Ciclo de TeI, de carácter obligatorio y que, al menos en la UCO, se imparte en el segundo curso de la licenciatura. Como viene siendo la tónica general de las asignaturas de Traducción, tiene un temario largo a pesar de ser una asignatura cuatrimestral.

Lo interesante de la asignatura es la variedad de temas tratados en ella. Como todas las asignaturas que llevan por nombre Historia de¦es compleja debido a su carácter eminentemente teórico, pero con el enfoque adecuado puede dar una visión amplia al estudiante de los diferentes problemas de la Traducción.

El objetivo de Historia de la Traducción es realizar un recorrido por las diferentes épocas, analizando el enfoque desde el que se ha realizado la actividad traductora y el desarrollo de ésta y de la traductología, comenzando por las lenguas de la Antigüedad de Oriente Próximo para el análisis de los textos sagrados más importantes (centrándose sobre todo en la Biblia), pasando por la Edad Media y el trasvase de estas lenguas al árabe y más tarde al latín, hasta el desarrollo de la Traducción en las diferentes lenguas nacionales y las teorías del siglo XX.

Puede pensarse que esta asignatura sólo puede servir para poco más que la ampliación de nuestra cultura general, pero, personalmente, no creo que sea así. Todo profesional debería conocer la evolución de la disciplina en la que trabaja. En ciertas carreras esto se lleva a la práctica, pues recordemos que hay asignaturas como Historia de la Enfermería o Historia de la Arquitectura, y en los conservatorios se imparte Historia de la Música, por nombrar sólo algunos ejemplos.

Si se conocen las diferentes etapas de la práctica de la Traducción y cómo se ha ido dando solución a los problemas a los que esta disciplina se ha enfrentado a lo largo de la Historia, se podrá tener una mayor comprensión de los textos a partir de su contexto temporal, y evaluar las carencias de las traducciones anteriores, o poner en práctica alguno de los elementos traductológicos que hayan permitido afrontar una problemática concreta.

Un saludo.

Ildefonso Laguna.

Las 5 mejores facultades de T&I en España (2006/2007)

Miércoles, Mayo 9th, 2007

Un año más, el diario El Mundo publica su suplemento 50 Carreras, en el que recoge las mejores universidades del país, así como los mejores centros para estudiar cada titulación. Respecto a Traducción e Interpretación, no hay novedades sobre los mejores centros que imparten la titulación.

1º.- Autónoma de Barcelona.

2º.- Granada.

3º.- Jaume I.

4º.- Salamanca.

5º.- Pompeu Fabra.

Podéis leer el informe completo aquí.

Un saludo,

Oliver Carreira

Sobre recursos y otros asuntos

Martes, Mayo 8th, 2007

Volviendo a mi tema habitual, la enseñanza de las lenguas extranjeras en T&I, he creído que sería interesante reflexionar, aunque solo sea brevemente, sobre los recursos necesarios y la inversión de tiempo, esfuerzo y dinero que supone la formación de traductores e intérpretes.

A menudo, cuando se habla de recursos en la enseñanza, no sólo de idiomas, sino en la enseñanza en general, se suelen distinguir, de manera lógica, dos tipos: los recursos personales y los recursos materiales.

Los primeros, los personales, ante todo esenciales, hacen referencia fundamentalmente al personal docente que imparte las diferentes asignaturas y guía a los alumnos en su aprendizaje. De estos páginas y páginas se podrían escribir. Sin embargo, ése no es el cometido que pretendo con este artículo, entre otras cosas, porque la opinión o impresión que tenemos de nuestros profesores suele ser muy subjetiva y apreciativa, y para nada intento emitir juicios de valor que además de ser muy personales poca justicia harían a la encomiable labor que muchos docentes desempeñan a diario en las aulas.

Los segundos, los materiales, son mucho más interesantes para lo que aquí pretendemos. Dentro de estos últimos se incluiría una infinidad de elementos que irían desde las herramientas que emplea cualquier estudiante como libros, diccionarios, manuales¦, hasta los recursos y espacios que las Universidades tienen que procurar poner a disposición a sus alumnos.

En un tiempo como el que nos ha tocado vivir, los grandes avances tecnológicos se hacen sentir en todos los ámbitos sociales y profesionales, especialmente en el de la enseñanza de lenguas extranjeras. Gracias a las Nuevas Tecnologías, la formación de traductores y especialmente de intérpretes se ha simplificado mucho. Hoy en día contamos con laboratorios de idiomas informatizados, cabinas de interpretación, aulas virtuales y otros tantos recursos similares.

Las instituciones educativas, en nuestro caso, las Universidades, deben ser conscientes de la enorme utilidad que, para el alumno de lenguas, tienen todos estos equipos e instalaciones; son auténticas minas de oro con las que explotar y pulir las destrezas lingüísticas del alumnado. Por ello, aunque sea muy costoso, hay que realizar un importante esfuerzo económico, no sólo para adquirir los equipos, sino también para mantenerlos y contratar personal técnico especializado que se encargue del buen funcionamiento, las Universidades y las facultades de traducción deberían invertir en ellos, como de hecho la mayoría hace. No obstante, tan importante es invertir en estos recursos como en emplearlos de manera adecuada de modo que todo el alumnado se beneficie por igual de sus ventajas, pues, por desgracia, son muy pocos puestos y ordenadores los que se cuentan por laboratorio y no siempre la organización facilita el acceso a ellos.

Aunque no son recursos propiamente materiales, el tiempo que destinamos a formarnos y el esfuerzo que ello nos supone no son menos importantes. La capacidad de esfuerzo, trabajo y sacrificio que requiere, no sólo la titulación, sino la profesión, no es apta para cardíacos. Es una carrera a tiempo completo, consume casi las veinticuatro horas del día, pues cuando no es una práctica de última hora que debes entregar, es un examen, una exposición, clases y apuntes que preparar, libros que leer, actividades extraescolares a las que asistir etc. Sólo de pensarlo ya resulta agotador. Apenas queda tiempo para comer, dormir y respirar, y con algo de suerte, para salir el sábado por la noche y tomar algo con los amigos, pero eso sí, sin volver muy tarde a casa, porque al día siguiente, aunque sea domingo toca currar.

En el tiempo también deberíamos incluir los años, horas y minutos que dedicamos al aprendizaje de un idioma. Calcular aquí la cuenta sería algo imposible; las cifras serían astronómicas, como también lo serían las cifras si calculáramos el dinero que durante un año invertimos en nuestra enseñanza. Como esto es algo muy personal que depende de las circunstancias personales de cada cual, no voy a proporcionar una cifra concreta, pero os invito a que busquéis una calculadora, os sentéis bien en una silla y comencéis a echar cuentas teniendo en cuenta: el alquiler y la comida (sólo para aquellos que estudien fuera de casa), la matrícula, el transporte, los cursos de idiomas, los cursos y seminarios extras para reunir los preciados créditos de libre configuración, diccionarios, manuales de traducción, gramáticas de todas clases, el curso de verano en el extranjero, el año de erasmus, etc. Mejor no sigáis calculando no vaya a ser que os dé un colapso y se me vaya a culpar de alterar a las masas.

Sin embargo, a pesar de todo lo que nos pueda costar, ya sea dinero, ya sea esfuerzo, lo cierto es que todo esto resulta casi insignificante cuando uno está seguro de que donde está es donde quiere estar y de que lo que hace es lo que quiere hacer.

¡Un saludo!

Inmaculada Prieto

Asociacionismo en T&I

Lunes, Mayo 7th, 2007

A pesar de la imagen que se da de nosotros en los mass media (jóvenes sólo preocupados por el próximo botellón/barrilada/fiesta erasmus; destructores de la propiedad pública, enemigos del descanso vecinal, crápulas egoístas que no desean ahuecar el ala del nido familiar y quejicas en general) los universitarios somos, en su mayor parte, un grupo de buenas personitas con sentimientos, buena gente en general, y con bastantes inquietudes en lo particular. Muchos estudiantes intentan desarrollar estas últimas, de forma que redunden en el bienestar unque algua imagen que smucho mcho mer en los mass mediad de estos fruiene una actitud ambivalente. de la comunidad universitaria, y de este modo surgen asociaciones, grupos, círculos y otras entidades similares que, sin duda, tiene mucho que ofrecer.

Por supuesto, la administración universitaria apoya públicamente el desarrollo de estas actividades “extraescolares”, eso sí, siempre y cuando estas no supongan merma alguna al presupuesto, y que no discrepen de la línea oficial de esta (en roman paladino: no pidáis pasta y no deis la lata”). Exceptuando organismos como Consejos de estudiantes, Representantes de alumnos en Departamentos y similares (cuya función, permitidme el escepticismo, sigo sin conocer tras cinco años enclaustrado entre muros universitarios), la universidad, en general, no se prodiga a la hora de subvencionar otro tipo de agrupaciones, más allá de aquellos con fines políticos internos o propagandísticos.

A pesar de este desolador panorama (una de tantas cosas que se espera cambien con el tan cacareado proceso de Bolonia) existen muchísimos alumnos que llevan a cabo una labor casi anónima en diferentes aspectos. Por el lado que nos ocupa, en las facultades de T&I, el asociacionismo se centra más en el aspecto profesional (asociaciones de Traductores e Interpretes ya en activo). Sin embargo, haciendo uso de nuestro amigo, el tito Google, es posible encontrar iniciativas muy interesantes, y que llevan a cabo una labor muy encomiable (y en muchos casos, no ya apoyada por la administración, sino incluso desmerecida por parte de esta).

Una de las iniciativas, a mi juicio, más interesante, es la llevada a cabo por la AELETI (Asociación de Estudiantes y Licenciados en Traducción e Interpretación), grupo de estudiantes de la Universidad de Salamanca, que puso en marcha los ENETIs (Encuentros Nacionales de Estudiantes de Traducción e Interpretación). Básicamente, la idea de estos encuentros es celebrar una reunión de estudiantes, en formato congreso, pero sin las típicas rémoras de este (como las conferencias sobre la semiótica en el s. XI). Es decir, un congreso en el que se traten temas y aspectos que realmente interesen a los estudiantes (seamos sinceros¦ la semiótica no es muy popular).

Por supuesto, las universidades se apuntan, a bombo y platillo, a la celebración de los ENETIs, pero a la hora de la verdad, quienes se tienen que dejar el espinazo en la organización y recogida de fondos son los pobres estudiantes del comité organizador de turno(pobres no de espíritu¦ sino de poderoso caballero :D ).

Otra iniciativa interesante (esta vez, a título individual) es la que lleva a cabo Esperanza Castro Vergel, compañera de universidad, que ha puesto en marcha un portal, Teicor, en el que informa sobre la titulación en la Facultad de Filosofía y Letras de Córdoba. Uno de sus aspectos más interesantes es el foro, en el que se recoge, a mi juicio de forma bastante fiel, como es la vida traductoril en la UCO a nivel de alumnado.

Para ser sincero, conozco pocos proyectos llevados a cabo por estudiantes en activo (como ya he mencionado, la mayoría de ellos son gestionados por doctorandos o por traductores en ejercicio). Eso no quiere decir que haya más, aunque el principal punto débil en este caso, es la falta de publicidad de estos.

Para concluir, es importante remarcar que muchos de estos proyectos surgidos de la asociación entre estudiantes son, desgraciadamente, observados con recelo por la administración universitaria, cuando creo que estos deberían ser contemplados como la expresión de la actividad del alumnado, y por tanto esta debería fomentarlos y apoyarlos. En el futuro proceso de Bolonia, donde las universidades serán financiadas según sus resultados, creo que un punto a tener en cuenta debería ser la producción no académica de los alumnos a través de estas expresiones, que creo que en muchos casos, pueden ser de mayor interés que la investigación científica o la mera producción académica.

¿Qué opináis vosotros? ¿Apoya lo suficiente la universidad a los grupos y asociaciones de estudiantes? ¿Debería haber mayor implicación por parte del estudiantado? ¿Conocéis algún proyecto interesante?

Esperando vuestras respuestas, recibid un abrazo de vuestro hermano en traducciones.

Olli

Impresiones de un futuro universitario (II)

Domingo, Mayo 6th, 2007

¡Ya queda menos! Parece ser un fin inalcanzable, pero somos conscientes de que muy pronto llegará, y con él la libertad que todos deseamos desde hace ya bastantes meses. A pesar de la proximidad de nuestra graduación, los profesores se han empeñado en agobiarnos con sus malditas advertencias: estos días son decisivos, si no estudiáis lo suficiente, os quedaréis fuera de la carrera por la que lleváis luchando estos dos años. ¡Vaya ánimos! Todo está programado, incluso algunos profesores se pelean con sus compañeros para reservar horario en los días de junio antes de la selectividad, como si de una consulta del médico se tratase: ¡Oye, que yo ya había pedido esa hora! ¡No me la quites!- se escucha por los pasillos. Parece que la hipocresía llena las clases, tanto por parte de profesores como de alumnos. Todo se convierte en intereses, y está desapareciendo el compañerismo que había reinado hasta hace un tiempo. No son días de mirar por el prójimo.

Además, se une el agobio de todos nosotros a la indecisión. ¿Qué estudiar? Tengo comprobado que el 90% de las conversaciones que se llevan a cabo entre estudiantes de 2º de bachillerato giran en torno a este tema. ¿Preferimos una carrera con muchas salidas profesionales o una que realmente nos llene de satisfacción? Dado que vivimos en una sociedad utilitarista, la primera opción sería la más correcta, aunque mantengo que aquél que elige su carrera por vocación está cometiendo el mayor acierto de su vida. En mi caso, la elección de carrera no dejará de ser un descarte de todas las otras carreras a las que tiene acceso mi bachillerato. Estudio ciencias de la salud, y a pesar de tener una amplísima gama de posibilidades esta modalidad, no me decido por hacer nada relacionado con ella. Desde pequeña me han encantado las ciencias, y siempre he querido hacer matemáticas, pero se vio truncada mi idea cuando apareció la música en mi vida. A partir de entonces, la idea de estudiar ciencias se cambió por los idiomas, desde pequeñita me habían gustado y nunca había descartado la posibilidad de estudiarlos. Ahora quiero seguir con la música, pero no me asegura nada, por eso quiero estudiar algo desde el bachillerato. ¿Traducción e interpretación? ¿Medicina? ¿Filología inglesa? ¿Química? En cualquier caso, creo que deberé elegir ya entre música y otra carrera, pues ninguna de estas posibilidades me permite compaginar la música. Lo más usual es magisterio, decenas de compañeros del conservatorio estudian magisterio para poder llevar ambas cosas. No digo que sea fácil, pero la dificultad en una licenciatura se incrementa. ¿El problema?No me acaba de convencer. Es una difícil decisión, la más difícil que he tenido que tomar hasta ahora. Se acerca el día¦¡ y no sé qué hacer!

MªJosé.clari
Estudiante de 2º de Bachillerato

Crónicas del ENETI: Imágenes del encuentro

Domingo, Mayo 6th, 2007

Hola a todos!

Aquí os dejo algunas imágenes del ENETI celebrado en la Universidad de Alicante, el 24 y 25 de Abril. Siento no disponer de más, pero no ha habido forma de conseguirlas. En cualquier cosa, espero que os hágais una idea del encuentro con estas. Por cierto, felicidades a la Universidad Europea de Madrid, que celebrará el ENETI del próximo año.

Mesa redonda de interpretación en servicios públicos
Conferencia de Xosé Castro
Comité organizador

Traducción e Interpretación en Canadá (III)

Sábado, Mayo 5th, 2007

Para terminar con el análisis del programa que ofrece la Universidad de Ottawa: Doctorat en Traductologie, voy a ofrecer a continuación una breve presentación de las materias de Interpretación. Al final ofreceré mi punto de vista sobre alguna.

Interpretación judicial: técnicas de interpretación de tribunal. Reglas sobre el procedimiento y la práctica habitual en los tribunales. Vocabulario propio de la administración de justicia, Deontología, y prácticas a través de casos simulados.

Documentación de conferencia I: exposición por parte del alumno o el profesor de temas que el intérprete debe conocer en profundidad: temas nacionales e internacionales sobre economía, política, instituciones, ciencia y tecnología, y actualidad general. Estudio de la terminología propia de estos campos y ejercicios prácticos.

Documentación de conferencia II: se tratarán ciertos aspectos prácticos de la profesión como, por ejemplo, la organización de conferencias, contratos de interpretación, Deontología y condiciones de trabajo, y asociaciones profesionales.

Técnicas de tratamiento de la información: desarrollo de aptitudes como la comprensión, síntesis y reproducción de textos. El arte de hablar en público, ejercicios de improvisación, paráfrasis y traducción a la vista.

Interpretación consecutiva inglésfrancés: técnicas de toma de notas y de interpretación consecutiva. Trabajos prácticos sobre temas de actualidad.

Taller de interpretación consecutiva inglésfrancés: trabajos prácticos supervisados de interpretación consecutiva, cuyo objetivo es el entrenamiento intensivo y de dificultad creciente, así como la aplicación y el refuerzo de las técnicas presentadas anteriormente.

Teoría de la Interpretación: visión de conjunto de los estudios realizados sobre Interpretación (enfoque sociolingüístico, cognitivo, etc.). Introducción a los métodos de investigación utilizados.

Interpretación simultánea inglésfrancés: interpretación simultánea e interpretación a la vista. Ejercicios de perfeccionamiento de la interpretación consecutiva.

Taller de interpretación simultánea inglésfrancés: mismo enfoque que el Taller de interpretación consecutiva, pero en este caso la interpretación es simultánea.

Finalmente, me gustaría destacar asignaturas que considero importantes para el buen desarrollo de las técnicas de interpretación aprendidas, por ejemplo, Documentación de conferencia I y II.

Pienso que es evidente la necesidad de conocer en profundidad el tema sobre el que se hará la interpretación. Puede ocurrir (y ocurre) que en las clases de Interpretación se comience directamente por interpretar sobre temas muy diversos, sin que el alumno tenga un conocimiento mínimo previo. En ocasiones, se tratan temas desconocidos para el alumno, con las consecuentes lagunas de información que no permiten una correcta conexión de las ideas.

Por tanto, considero que hay que partir siempre de un conocimiento competente sobre la materia. Y para ello son interesantes estas asignaturas, que dedican un número de horas establecido para asegurar este aprendizaje. No basta leer el periódico todos los días… aunque es una buena recomendación.

Un saludo a tod@s,

Guadalupe Muñoz.

¿De donde viene y adonde va la licenciatura de T&I? (IV)

Viernes, Mayo 4th, 2007

¡Hola! Hoy voy a seguir con Bolonia y cómo afectará a nuestros estudios. En el último post hice un repaso de las medidas que supone la reforma y también de los problemas de aplicación que puede generar en la Universidad española. En este post quisiera hacer hincapié en el ámbito de nuestra carrera. Mejor repasamos hoy lo que es positivo. Para lo menos alentador esperamos a otra entrega.

La carrera de TeI tiene la imagen de ser de algún modo una opción de formación moderna, al menos en comparación con otras carreras. Desde mi punto de vista, esto tiene bastante de cierto, si entendemos el calificativo de “moderno” desde un punto de vista de enseñanza y aprendizaje. Evidentemente, la situación varía de centro en centro e incluso de profesor a profesor, por lo que todo lo que voy a decir a continuación es susceptible de matizaciones. Insisto en que hoy toca ver el vaso medio lleno:

  • TeI plantea en su propia esencia un vínculo claro entre la universidad y el mundo de la empresa, ya que es una de las pocas carreras en las que se aprende un oficio: el de traductor/intérprete. Esto es algo que no se valora lo bastante hasta que no has entrado en el mundo laboral. Dejando de lado las cosas que podrían mejorar, lo cierto es que la carrera tiene bastante de práctico, de aprender un savoir-faire, unas competencias operativas¦ esto nos permitirá no solo adaptarnos a varios trabajos sino también generar nuestro propio empleo (autónomos, empresarios). Además, en algunas facultades ya se integran las prácticas laborales dentro del currículum.
  • Aunque cada profesor utiliza sus propias estrategias docentes y la libertad de cátedra permite que enfoquen sus clases libremente, buena parte del profesorado tiene influencias de otros sistemas (por haber estudiado, trabajado o nacido en otras culturas educativas), lo cual aporta una serie de recursos que enriquecen las estrategias de enseñanza-aprendizaje. No es raro ver cómo se trabaja en grupos y de forma colaborativa en las clases de traducción. Hay más debates y presentaciones orales que en otras facultades. Se enseña a que los alumnos busquen soluciones, no a que las memoricen (por ejemplo, en traducción). Hay menos alumnos por clase y esto permite una relación más fluida entre profesor y alumno que en otras carreras. Algunos profesores introducen sistemas de evaluación también más acordes con estas ideas, con sistemas de seguimiento continuado (trabajos individuales y en grupo, presentaciones, etc.) en lugar de un examen final. Sé que no todo el mundo trabaja así y tampoco creo que sea malo tener algunos profesores que trabajen de otra manera. De cada método se puede extraer un aprendizaje diferente. Pero lo cierto es que cualquier alumno de TeI puede encontrar muchas diferencias con la forma en la que se trabaja en otras carreras más masificadas y tradicionales. No es extraño ver a los alumnos de tercero y cuarto sin tener que encerrarse a empollar en épocas de exámenes como pasa en otras carreras: el trabajo lo vienen haciendo diariamente con sus entregas y presentaciones. Se supone que la introducción de los créditos europeos (ECTS) que reconoce el trabajo del alumno fuera de clase y promueve la tutela de ese trabajo por parte del profesor, vendrá a fomentar lo que muchos profesores ya vienen haciendo.
  • La competencia o aprendizaje que incluye las cuestiones interculturales, interlingüísticas, etc. responde al interés de la UE por fomentar la movilidad y el conocimiento de las diferentes culturas y lenguas europeas. La movilidad del estudiantado es frecuente (Erasmus, etc.).

Pero quizás la cuestión más interesante y la que más debate genera, sea la que cerraba el post anterior: ¿Qué competencias son las que se deben enseñar? ¿Qué pasa con TeI? ¿Subsistirá con la reforma?

Los debates en torno a esto vienen de largo. De algún modo, parece como si en TeI nos hubiéramos estado anticipando a la reforma de Bolonia. Desde hace años se debate ya sobre si la carrera debe ser más humanística-filológica o si debe estar dirigida a una formación puramente operativa en la empresa de traducción. Otro debate interesante es el de qué es la competencia traductora. Ahora la UE pide a todas las carreras que describan qué competencias quieren enseñar y las relacionen con el mercado: resulta que en traducción esta cuestión lleva debatiéndose desde hace 30 años. Que si la carrera debe ser solo de traducción, mientras interpretación ha de ir independiente; si ha de ser una carrera generalista de lenguas aplicadas y la especialización en traducción y/o interpretación ha de ser un máster; si cada centro debe especializarse en un sector del mercado o por el contrario todos deben impartir lo mismo; si se ha de impartir la traducción inversa también o solo la directa… Las variaciones son interminables.

Actualmente se vienen barajando varias opciones de futuro: 1) Los planes de estudios quedan como están (traducción+interpretación de 4 años); 2) Un grado (= licenciatura) de cuatro años más generalista (tipo Lenguas Aplicadas) y se completa con másters en traducción y/o interpretación; 3) Un grado solo de traducción y luego un máster en interpretación; 4) La carrera se funde con filología y luego se pueden hacer másters en traducción e interpretación, etc.

Aún queda mucho por decir al respecto. Iremos viendo cuál de estas opciones es la que tiene más papeletas. También quisiera hacer un repaso de la situación pero considerando el vaso medio vacío… todo aquello que pueda ser problemático en nuestros estudios. Pero todo hay que verlo poco a poco. Por ahora, es suficiente con dejar estas notas aquí y me gustaría mucho que comentéis al respecto. ¿Qué opción creéis que sería la mejor de las que he descrito en el párrafo anterior?

¡Saludos! EC

Mi vida sin mi: adaptaciones en la traducción audiovisual (Crónicas del ENETI)

Miércoles, Mayo 2nd, 2007

En primer lugar quiero disculparme por mi metedura de pata de la semana pasada. Ya me lo decía mi mamá: hay que contrastar datos. En cualquier caso, gracias por sacarme de mi error. La traducción finalmente estaba bien (según el profesor) así que, al menos, no resultó ser malo nuestro método.

En este artículo voy a reflexionar un poco sobre la traducción audiovisual a partir de la última e interesante charla de Xosé Castro en el ENETI.

Como ya anuncié, la semana pasada fui a Alicante para asistir a las conferencias del Encuentro Nacional de Estudiantes de Traducción e Interpretación. La playa no se me insinuó mucho, así que pude ir a todas las charlas¦ bueno, a casi todas, porque lo que sí se me insinuó fue el césped de la Universidad de Alicante. Por cierto, cuál fue mi sorpresa el primer día al encontrarme un papelito sobre Tradublog dentro de la carpeta que nos había regalado la organización. La verdad es que lo primero que pensé fue: «¡Pardiez! Con esta publicidad más gente va a leer mi gran error del último artículo». Pues bien, a lo que iba, el encargado de la última conferencia fue Xosé Castro que habló sobre traducción audiovisual. Fue la charla más divertida, imaginativa y aclamada de todas. No es que esto sea siempre bueno, puede una charla resultar muy amena y a la vez estar desprovista de información importante. En este caso no fue así: no sólo nos dejó el conferenciante con buen sabor de boca para el viaje de vuelta, sino que nos llenó la cabecita de información útil sobre traducción audiovisual y otras cosas (como un programa de ordenador, de cuyo nombre no puedo acordarme, para convertir los ingresos brutos de un traductor autónomo en ingresos reales).

Xosé Castro nos habló un poco de su carrera. Nos contó que él fue el traductor de Chicho Terremoto (no sé si os acordáis de esa serie, trataba de un niño más salido que Shin Chan que se ponía las bragas de una amiga en la cabeza) y eso me llamó la atención porque esa serie es la que siempre pongo de ejemplo cuando se habla de adaptaciones culturales. En aquella serie de mi infancia no sólo cambiaban los nombres propios japoneses por otros españoles (lo cual era muy normal) sino que, incluso, trasladaban a los personajes a Barcelona (no estoy muy segura de esto último, pero si no fue en esta serie, sería en otra). Cuando, de mayor, me di cuenta de esos cambios me hizo bastante gracia. Antes era normal hacer adaptaciones culturales en los dibujos animados, no tanto en los americanos pero sí en los japoneses, quizás porque la cultura oriental nos resultaba más extraña. Ahora ya no se hace eso, los nombres se quedan igual y los lugares también, desde luego. Supongo que ciertos datos sobre la cultura japonesa se han acoplado definitivamente a nuestros conocimientos generales con el paso de los años y un niño ya comprende de primeras que esa gente tiene nombres raros porque vive muy muy lejos. Con las series de EE.UU. ocurrió lo mismo: antes se adaptaban los nombres (Pedro Picapiedra, Súper Sónico, Piolín, Pierre Nodoyuna (aunque no Tom y Jerry)). Ahora su cultura se ha enraizado tanto en la nuestra que ya casi nunca se adaptan los nombres. Por ejemplo, Homer Simpson se llama igual¦ en España, porque en el doblaje español de América lo llaman Homero. Tenéis que ver las discusiones que se montan en Youtube justo debajo de los videos con este doblaje: unos cuantos españoles imbéciles se mofan del acento mejicano (o una especie de acento neutro para toda la América latina, no estoy segura) y los americanos se defienden insultando el doblaje español, luego empiezan los insultos racistas por ambas partes y¦ bueno, al final llegas a la conclusión de que en todas partes hay estúpidos. Por cierto, los insultos mejicanos son de lo mejorcito, muy descriptivos, no los reproduzco aquí porque hay niños delante.

En fin, me he ido un poco por las ramas. Yo sólo quería decir en este artículo lo mucho que me gusta y me interesa la traducción audiovisual (he llegado a pasarme tardes enteras mirando esta página: http://www.eldoblaje.com/) y lo buena que fue la charla de Xosé Castro. Aunque, desde otro punto de vista, ya podría él no haber sido tan divertido, seguro que las cien personas que había en la sala volvieron a su casa queriendo ser traductores audiovisuales¦ mierda, me van a hacer la competencia.

Un saludo.

Hoy es fiesta en Madrid, me voy a vestir de chulapa para ir a bailar un chotis a la Plaza Mayor, je, je.

Irene Igualada Baeza