Archive for Abril, 2007

El acto de graduación (I)

Lunes, Abril 30th, 2007

Por fin ha llegado el acto de licenciatura¦ ¡pero que trabajo da! Me alegro de no ser la responsable de organizarlo todo.

Mayo se acerca a grandes pasos, bueno, ya está aquí. El 31 se acaban las clases y el primer día del mes de junio tendrán lugar el acto y la cena de la promoción 2002-2007 de Traducción e Interpretación de Vigo. Yo llevo esperando ese día desde que en septiembre de 2002 entré por primera vez en la facultad (bueno, en realidad, desde que aprobé el selectivo¦). Sin embargo, la chica que lo organiza todo debe de esperarlo aún más que yo, ¡pobre!

Somos más de 100 alumnos (creo¦) y para ponernos todos de acuerdo¦ En fin, con paciencia lo logró. Que si ¿qué profe da el discurso? Venga, una hoja en la cafetería para que todos pongamos el que nosotros queremos. ¿Qué menú elegimos? ¿Viene el coro o no? ¿Qué profes queréis que aparezcan en la foto? Y no olvidéis que el 14 de febrero vienen los fotógrafos a hacer las fotos, todos con camisas blancas (que las que ellos prestan la pone todo el mundo¦) y a sonreír. Es un lío tremendo. Y un gasto de dinero impresionante¦

Primero, hay que pagar al fotógrafo: 30 euros. Segundo, hay que pagar las dichosas cintas de graduación: 10 euros. Tercero, hay que pagar la cena: 30 euros. Los pinchos del acto: 5 euros. Que mañana seas un/a profesional: ¡no tiene precio! Sin contar con la ropa que llevas, si la compras sólo para la ocasión, y los zapatos, y el peinado¦ elementos opcionales que alguna gente adquiere. ¡Y no hablo ya del viaje de fin de carrera si lo realizamos! Por menos de 400 euros… It™s imposible! Total, sale más cara la graduación que la carrera, y no se puede pedir beca para pagarla.

Elegir el profe que dé el discurso de graduación es un gran dilema, sobre todo teniendo en cuenta que en mi facultad hay 4 combinaciones de pares de lenguas (no quiero ni imaginar en las que hay más). Los profesores que dieron las comunes, bueno, sólo los vimos un cuatrimestre, así que descartados. Los demás¦ imposible ponernos de acuerdo. Yo hice lo que haría todo buen español: dejé que los demás se matasen y decidiesen ellos. Qué vaga soy¦
En fin, el desarrollo de la cena será el tema de otro artículo. Ese podrá ser divertido, todo el mundo sabe que las anécdotas de una noche de borrachera son muy graciosas, sobre todo si tú no eres quien hace las gilipolleces que se narran (perdón por el término elegido, pero eso es lo que son)y si añadimos que los profesores podrán emborracharse igual que nosotros¦ dejo paso a la imaginación de cada uno. Pensad en un profe al que odiáis completamente borracho¦

Desde aquí un fuerte abrazo y un saludo cariñoso para todas aquellas personas que organizan los actos de graduación, en especial a nuestra Ruth que lo organizó todo muy bien. Gracias. ¡Quién os diera estar en la piel de los que no hacemos nada! Jeje¦

Vanessa

La traducción intercultural del humor

Domingo, Abril 29th, 2007

Leyendo un interesante artículo sobre la traducción de humor, he caído en la cuenta de lo difícil que puede llegar a ser hacer una buena traducción de este tipo, sobre todo de idiomas que pertenezcan a culturas muy distintas. Para empezar, uno de los ingredientes esenciales para la traducción de chistes y bromas es el sentido del humor en el traductor, ya que una persona sin sentido del humor, difícilmente podrá hacernos reír ni con un chiste propio ni con una adaptación de uno a otro idioma. Pero por otro lado, para que un chiste resulte divertido, también debe adaptarse correctamente al idioma, y al contexto y la mentalidad de sus hablantes.

Al traducir una broma que deba gran parte de su contenido humorístico a la fonética, debemos ser capaces de anticiparnos a la reacción que produzca en los lectores u oyentes del texto traducido, ya que no sólo se trata de la casi imposible tarea de mantener el juego fonético, sino que también debemos tener en cuenta si el chiste puede resultar vulgar o si de verdad será aceptado convenientemente. Si la broma hace alusión a aspectos muy típicos de una comunidad, o a palabras polisémicas en la lengua de origen, que no lo son en la lengua meta, la traducción será imposible, ya que fuera de contexto perdería su sentido, y deberíamos sustituirla por otra completamente distinta, pero que pueda insertarse en su lugar. También hay que tener cuidado, con los aspectos de la vida que son graciosos en algunos países y/o culturas, pero que pueden interpretarse como de mal gusto en otras, y en consecuencia la broma perdería la gracia. Por ejemplo en el caso de las religiones ligadas a culturas totalmente diferentes, en occidente es común hacer bromas en las que se nombra a Dios, mientras que cualquier tipo de chiste relacionado con este tema sería una grave ofensa en países islámicos, y por supuesto, sería de muy mal gusto traducirlo al idioma de alguno de esos países.

Este caso puede parecer muy obvio, pero está la orden del día, cualquier texto humorístico puede contener varias expresiones humorísticas que no sería conveniente traducir a algunas lenguas, y si no se traducen de forma correcta, pueden ser la causa de que el texto no sea aceptado en la cultura receptora, y en el caso contrario, el no traducirlas, su omisión o modificación, supondrían faltar al original, y no estaríamos siendo fieles al original y al autor.

Muchos lingüistas han desarrollado clasificaciones de los diferentes tipos de bromas, han propuesto sugerencias a la hora de traducirlas, y han establecido normas básicas que pueden ser de gran ayuda. Pero a la hora de la verdad, de sentarnos a traducir bromas, lo que puede sernos de más ayuda, es estudiar diferentes traducciones previas, ver en la práctica como se han resuelto casos similares al nuestro, y leer, ver, y escuchar las manifestaciones humorísticas de ambas culturas e idiomas. Mientras más las conozcamos, con más soltura seremos capaces de determinar la reacción que tendrán los lectores del texto traducido, que debería ser similar a la de los lectores del texto original. Y en consecuencia tomaremos la decisión más acertada, y trataremos de ser lo más fieles posibles al sentido del humor del autor.

¡Hasta pronto!

Yaiza Rojas

Instituciones internacionales y política internacional

Sábado, Abril 28th, 2007

Sabemos que la traducción no es una actividad neutra. Es imposible traducir un texto (o interpretar en cualquier situación) sin verse influido por algún factor externo (cultura de origen, situación política del país origen del texto, su evolución histórica, etc) y, evidentemente, por factores internos al traductor (formación, cultura a la que pertenece, escuela a la que se suscribe, etc)

Estos condicionantes están muy señalados en la traducción literaria, ya que no supondrá el mismo grado de dificultad trasladar al castellano una novela costumbrista inglesa, que una novela histórica japonesa, por cuestión de la cercanía de estas culturas con la nuestra. Sin embargo, apenas existen estos condicionantes en la traducción científico-técnica, debido al carácter universal que pretenden tener estos textos.

En cuanto a la traducción jurídica, la cuestión se complica algo más, por lo que es necesario un cierto bagaje, al menos para no poner una sarta de barbaridades en una traducción.

Una de las posibilidades de trabajo que ofrece esta licenciatura es la de trabajar en el servicio de traducción de algún organismo oficial, sea a nivel estatal como internacional (con mucha suerte y una mayor dosis de trabajo y esfuerzo, todo hay que decirlo, pero la posibilidad existe), y es en este tipo de situaciones cuando se ha de tener (a parte de un conocimiento importante del tema que se esté traduciendo) la cabeza bien situada respecto al mundo donde nos desenvolvemos.

La primera formación general que se recibe acerca de este tema se oferta en el primer ciclo de TeI, con asignaturas como Instituciones internacionales o Política internacional contemporánea.

El traductor no sólo recibe textos de un carácter más o menos legislativo, sino que ha de trabajar con ellos enfocándolos desde una perspectiva conocedora de la situación de los países de origen respecto al marco de la ordenación internacional, e incluso de la legislación interna y la organización territorial tanto del país original como del receptor. En esta situación, no se trata ya de un problema de trasvase de terminología, sino de un problema de diferenciación de entes jurídicos de mayor o menor rango. Por poner un ejemplo, no sería correcto traducir la palabra alemana Lí¤nder por Comunidad Autónoma, cuando los primeros tienen un mayor grado de autogobierno administrativo y competencial y mayor poder político en Alemania que las segundas en España, y así en cualquier ámbito, pues el texto que se traduzca debe ajustarse a los términos de la legislación europea (o internacional, dependiendo del organismo que lo produzca), pero también a las leyes estatales propias de cada país, respetando su terminología y procedimientos.

Es evidente, por lo tanto, que el aspirante a traductor debe conocer el funcionamiento y la organización de los organismos oficiales en los que es una posibilidad que su actividad se desarrolle en un futuro no tan lejano, además de tener clara la situación política del momento, pues estas situaciones repercutirán en su trabajo, ya que son factores clave que harán que su labor se vea determinada en una manera u otra. Si los Ministros de Asuntos Exteriores hacen diplomacia en reuniones, mediante discursos y negociaciones, nosotros la hacemos mediante textos, y de la misma forma puede haber confusiones más o menos graves con un discurso mal entendido, que con una palabra mal puesta en una traducción de este tipo.

Saludos.

Ildefonso Laguna.

Entrevista a Marta García Aller: autora de La Generación Precaria

Jueves, Abril 26th, 2007

Hoy contamos con nosotros con Marta García Aller, autora de La Generación Precaria. Licenciada en Humanidades y Periodismo por la Universidad Autónoma de Madrid, Master Internacional en política europea por la Universidad de Bath (Reino Unido), y Premio “Nuevos Talentos” del diario ABC, ha recogido en su obra los testimonios de cinco jóvenes, así como su propia experiencia, sobre el mileurismo y la precariedad laboral en España y en Europa. Una voz autorizada e imprescindible para entender muchas de las claves de los problemas que afectan a la juventud española, especialmente a los universitarios.

Para leer la entrevista, sólo tenéis que hacer click en la imagen a la izqda. Esperamos que os guste.

Un saludo

Oliver Carreira

Selectividad, pruebas de aptitud y acceso a T&I

Miércoles, Abril 25th, 2007

Como ya comentaba en mi anterior post, la recta última del curso ha comenzado, especialmente para aquellos que en poco más de dos meses tendrán que decidir su futuro académico más inmediato, optando por una de las cientos de titulaciones universitarias que se ofertan en nuestro país. A aquellos que ya saben con certeza cuál va a ser su primera opción de las cincuenta y tantas que se podrían escribir en el impreso de prescripción, no podría hacer otra cosa que darles mi enhorabuena y desearles toda la suerte y el ánimo del mundo, pues, además de ser una decisión difícil de tomar, no siempre es fácil acceder a los estudios que se desean.

í‰ste es el caso de Traducción e Interpretación. En la mayoría de las facultades de traducción del país se exige, no sólo una buena nota en selectividad, sino también la superación de un examen o prueba de nivel del idioma elegido como Lengua B. Existen, no obstante, algunas excepciones como las facultades de Traducción andaluzas donde, hace unos años, se suprimieron las pruebas de aptitud para acceder al primer ciclo.

Los exámenes varían de unas facultades a otras en lo que a nivel y a tipo de actividades se refiere. Por ejemplo, para acceder al primer ciclo de Traducción en la facultad de Salamanca es necesario superar 3 pruebas: un resumen en la lengua B de un texto escrito en español, un resumen en español de un texto escrito en la lengua B y una prueba oral que sólo se realizará en caso de que los anteriores ejercicios se hayan pasado con éxito.

De forma similar, aunque con ejercicios bastante curiosos, están las pruebas de la Universidad Pompeu Fabra donde, según me han podido contar, hace algunos años, en torno al 2000, las actividades consistían en lo siguiente: resumir en la lengua materna (español o catalán, pudiendo hacer ambas y pedir que sólo una sea corregida) una conferencia escuchada en directo en la Lengua B elegida y una actividad de traducción de directa.

Otras Universidades, como la Autónoma de Barcelona, eliminan la prueba oral y se centran únicamente en las escritas. En el caso de esta última se pueden encontrar ejemplos de exámenes de inglés, francés y alemán de hace un par de años aquí.

Hay quien ve que esta necesidad de superar un número determinado de pruebas y de obtener una nota en selectividad que sobrepase cuando menos el 7 confiere a la licenciatura un cierto carácter elitista. Otros, en cambio, lo consideran imprescindible para asegurar la calidad de la formación que reciben sus alumnos y asegurar el prestigio de sus Universidades.

Lo cierto es que en una titulación en la que se da por sentado el conocimiento hasta cierto nivel de al menos una lengua extranjera parece necesario algún tipo de prueba que seleccione a los que ya han alcanzado ese estadio y pueden seguir con un estudio mucho más profundo y exhaustivo como es el de Traducción. Seamos sinceros, por muy elitista y segregador que nos pueda parecer, algún tipo de método de selección, de tamiz, es necesario.

El idioma, herramienta básica para el traductor y sobre todo para el alumno en las clases de la lengua B, no puede ser un obstáculo para la compresión de conocimientos, ni mucho menos para seguir el desarrollo de las clases. Debería constituirse como todo lo contrario, un aliado con el proseguir aprendiendo la lengua, con el que seguir construyendo conocimientos partiendo de los ya adquiridos, y sobre todo como una ayuda con la que sortear los numerosos problemas que plantea el ejercicio de la traducción y/o interpretación.

Siguiendo con la idea de la criba en el acceso a traducción se podría pensar que para qué realizar una prueba adicional si ya contamos con unas notas de corte casi imposibles de alcanzar; ¡qué mejor colador que éstas!

No obstante, no parece ser que los exámenes de lenguas extranjeras de selectividad nos evalúen con la misma exigencia con la que lo hacen algunas Universidades, pues por lo pronto no se evalúan las destrezas de compresión y expresión orales (al menos en algunas Comunidades Autónomas como la andaluza).

No sé qué opináis sobre el tema, si veis o no imprescindibles las pruebas, si el hecho de que existan es elitista, si otorgan prestigio a las Universidades, si creéis que son necesarios dos tipos de pruebas (selectividad y las impuestas por las propias universidades), si eliminaríais alguna etc.

Por el momento, os invito a participar y a dar vuestra opinión, contando vuestra experiencia, algo que sin duda servirá de mucho a los futuros estudiantes de traducción.

Un saludo

Inmaculada Prieto

Movilidad interna

Lunes, Abril 23rd, 2007

En la mayoría de casos en que hablamos de movilidad, tendemos a pensar en una estancia en el extranjero, y en programas como Erasmus. Lo cierto es que la movilidad no sólo se da fuera de España, sino también dentro de nuestro país. Este tipo de movilidad no estaría orientada a la puesta en práctica del idioma/s extranjero/s, sino que tendría objetivos más pragmáticos, tales como el acceso a diferentes programas académicos, que según la universidad considerada, varían de forma considerable. No nos llevemos a engaño, no todos los licenciados abordan el mercado laboral con la misma formación, a pesar de los desvelos del Ministerio de Educación.

Básicamente, existen dos mecanismos de movilidad dentro de España. El primero es el programa SICUE-SENECA, que tiene como objetivo facilitar que los estudiantes universitarios puedan seguir sus estudios, durante un período máximo de un año, en una universidad diferente a la habitual. Las ventajas de este programa son el apoyo económico (500 euros mensuales, a los que hay que sumar 120 euros de bolsa de viaje, y la posibilidad de acceder a las becas de movilidad del MEC). Asimismo, SICUE-SENECA facilita (y mucho) el espinoso tema del reconocimiento, en la universidad de origen, de las asignaturas cursadas en la universidad de destino

La segunda posibilidad de movilidad es el traslado de expediente. Esta opción está abierta a cualquier estudiante que haya cursado un mínimo de 60 créditos, si bien las normas de acceso a la universidad de destino varían según el establecimiento educativo considerado. Esta opción es menos atractiva que la anterior, al no existir ningún tipo de apoyo económico o beca. Asimismo, suelen darse problemas a la hora de ajustar asignaturas cursadas y por cursar (especialmente, para las asignaturas obligatorias de universidad). A pesar de los inconvenientes, el traslado de expediente presenta la ventaja de no estar sujeto a régimen competitivo, como sucede con SICUE-SENECA (sólo es necesario que el alumno lo solicite).

Al indicar las posibles vías de movilidad interna, me gustaría hacer hincapié en la oportunidad que ofrecen estas posibilidades al alumno. Como ya hemos mencionado, no todas las universidades ofrecen los mismos contenidos, y sobre todo, las mismas especializaciones de T&I. Así pues, a través de una beca SICUE, o un traslado de expediente, un alumno de, por ejemplo, la UAM; podría especializarse en traducción literaria en la UCO. De la misma forma, un alumno de la UCO interesado en la traducción económico jurídica tendrá opciones similares en la UGR.

En cualquier caso, es importante recordar que la movilidad debe plantearse como una vía de consolidación de conocimientos, y de especialización del alumno. Vía que, en la mayoría de los casos, no es tenida en cuenta ni por el alumnado ni por las autoridades educativas, que deberían invertir recursos y voluntad política en el desarrollo activo de esta.

Un saludo

Oliver Carreira

Programas específicos de movilidad en T&I: LAE (UGR)

Domingo, Abril 22nd, 2007

Cuando tenemos en cuenta el factor movilidad dentro de la licenciatura de Traducción e Interpretación, las autoridades educativas, si bien consideran este como elemento fundamental de los estudios, no suelen incluirlo como parte sustancial u obligatoria de estos. Se sobreentiende (como en tantas cosas en el patético sistema educativo español) que los alumnos tienen que buscarse la vida en este aspecto, y suplir a fuerza de buena voluntad y de poderoso caballero las ausencias del estado del bienestar a tal respecto.

La movilidad, como ya indicamos en un post anterior, tiene un coste elevado, tanto económico como humano. Sin embargo, no debemos olvidar que estamos hablando de un elemento fundamental de la formación de los futuros traductores e interpretes. Negando el apoyo a esta, las autoridades comenten el mismo fallo que si negasen un laboratorio de idiomas a una facultad de letras (circunstancia surrealista aunque real, que podemos encontrar en nuestras universidades, y de la que ya hablaremos en próximos artículos).

De los 21 centros universitarios en los que se imparte T&I en España, en 16 no existe ningún programa específico de movilidad (esto significa que las estancias en el extranjero corren por cuenta del alumno, o bien a través de programas de movilidad externos). En los cinco restantes, el panorama no es demasiado optimista. Tanto en la UCO como en la UPO se pueden cursar estancias en el extranjero a través de la asignatura Practicum (12 créditos, una estancia de aproximadamente 3 meses). En la UPF, es obligatorio cursar un período de tres meses en el extranjero. Y en la UAN existe la posibilidad de marcharse durante un año (si bien esta universidad es privada).

De todos estos centros, el único que merece elogio es la Universidad de Granada, que a día de hoy, cuenta con el programa de movilidad específico más importante del panorama universitario español: El Programa Lenguas Aplicadas Europa.

Esta iniciativa se remonta al curso 1989/1990, y cuenta con la financiación, en parte del programa Sócrates. LAE es una opción intracurricular dentro de la Licenciatura de Traducción e Interpretación en la UGR, que consiste en cursar segundo y tercer curso en dos universidades extranjeras diferentes, con tres lenguas para elegir: Inglés, Francés y Alemán. Las universidades con las que la UGR tiene convenio a día de hoy son: Université de Provence Aix-Marseille I (Francia), Liverpool John Moores University y Northumbria University (Reino Unido), y Fachhochschule Kí¶ln (Alemania).

De este modo, el alumno de LAE cursa el 50% de la carga lectiva total en universidades extranjeras, lo que contribuye a que su dominio de las lenguas B y C sea excelente, y se desarrolle de una forma imposible de equiparar mediante equivalentes didácticos cursados sólo en clase. Igualmente, el planteamiento de LAE es un modelo a seguir para la reforma de los títulos de T&I y su conversión en Grados, que en mi opinión deberían orientarse bajo el prisma de Lenguas Aplicadas, con diferentes opciones de especialización intracurricular dentro de los estudios.

A pesar de su grado de excelencia, dos puntos en contra de LAE. En primer lugar, es un programa con numerus clausus, por lo que el acceso a este se basa en pruebas de acceso muy restrictivas, para las que es necesario un dominio previo de la lengua extranjera considerable. En segundo lugar, el programa se halla subvencionado sólo de forma parcial, limitándose a uno de los dos cursos, y con una cuantía similar a la de una beca Erasmus (aprox. 300€/mes).

Obviando estos inconvenientes (ya que cualquier programa educativo siempre está sujeto a mejora) LAE es sin duda una opción apasionante para cualquier alumno que se inicie en los estudios de T&I, y un modelo a imitar por el resto de los establecimientos universitarios españoles.

Un saludo

Olli Carreira

PS: Podéis encontrar más información sobre el programa LAE aquí

Impresiones de un futuro universitario

Domingo, Abril 22nd, 2007

Comienza aquí mi humilde aportación a este blog que llevo siguiendo desde casi sus inicios. Mi objetivo al participar en este pequeño espacio, es proporcionaros una información general de todo el proceso que precede a la nueva etapa como universitario: exámenes, selectividad, preinscripción y matrícula en la universidad, etc. Espero que os resulte interesante.

Todo cambio es difícil en la vida. Desde que nacimos nuestra vida ha transcurrido a base de cambios: la niñez, la adolescencia¦ Uno de los más esperados por casi todo adolescente es el paso a una nueva vida como universitario. Es uno de los más difíciles, puesto que el cambio físico de lugar y ambiente se mezcla con el cambio personal y psicológico. Aún así, todo estudiante de 2º de Bachillerato sueña con ser universitario: gente nueva, más independencia, más diversión…

Hasta que un chico/a llega a su meta, debe pasar por una serie de situaciones que provocan un estado de intranquilidad y agobio detestable. Nuestro peor enemigo: la selectividad; esa maldita prueba para la que nos preparan de forma incansable todos y cada uno de nuestros profesores, como si fuera el examen más importante que tengamos en nuestra vida; y tan solo es una prueba que nos indica el principio de nuestra especialización en el mundo laboral. A pesar de carecer de algún título importante cuando terminamos el bachillerato, éste nos permite acceder a nuevos estudios; ya sabéis que éste título carece por sí solo de valor, es decir, no nos permite acceder directamente al mundo laboral con un reconocimiento de estudios competente.

Faltan prácticamente dos meses para que mis compañeros y yo, junto a centenas de alumnos más, nos enfrentemos a estos exámenes, después de haber hecho decenas de de éstos en el instituto. Es época de estudiar duro, de mucha tensión. Pero todo tiene su recompensa. Espero que la mía sea estar entre futuros traductores. ¡Hasta otra!

MªJosé.clari
Estudiante de 2º de Bachillerato

T&I en Canadá (II)

Sábado, Abril 21st, 2007

Me resulta muy interesante el programa que se ofrece en la Universidad de Ottawa sobre Traducción e Interpretación, concretamente el doctorado: Doctorat en Traductologie. Fuera de España, suele establecerse la separación de los estudios de Traducción e Interpretación. En este caso, el programa contiene las dos disciplinas. Teniendo en cuenta la amplitud de ambas, comentaré a continuación las materias que se ofrecen sobre Traducción y, en la siguiente ocasión, comentaré las de Interpretación.

En primer lugar, en el programa observo que ocupan un lugar importante los temas jurídicos, tales como la traducción jurídica: traducción de numerosos textos legales específicos, o la descripción de información específica que contienen los textos jurídicos, o la corredacción de leyes y reglamentos. Así como también se estudian las características principales y la terminología de los dos sistemas jurídicos canadienses: situación de coexistencia y consecuentes interferencias. Además de asignaturas como: Traducción y Revisión Jurídica y Parajurídica: traducción, retraducción y revisión de textos jurídicos relevantes.

En segundo lugar, se ofrecen asignaturas sobre historia y teoría de la Traducción: doctrinas y escuelas de pensamiento, análisis crítico y comparativo.

En tercer lugar, aparecen dos asignaturas relacionadas con las nuevas tecnologías: Informática y Traducción.: programas de gestión terminológica, edición, corrección, traducción automática y traducción asistida. Y Traducción Automática: análisis, evaluación y aplicación. Al respecto, me atrevo a decir que es escasa la formación en este sentido. Otras asignaturas donde se utilizan la tecnología aplicada es, por ejemplo, en Lexicología, Terminología y Documentación, o en Documentación y Terminología para la Traducción Española, en las que es necesario consultar bases documentales, elaborar fichas terminológicas, etc.

Por otro lado, encontramos también asignaturas como: Lengua y Traducción, Traducción Literaria, Traducción Técnica y Especializada, etc. Algunas que me gustaría destacar, quizá por ser distintas o no existir en mi plan de estudios, son:

- Discurso y Traducción: producción, interpretación y recepción.

- Adaptación: técnicas de adaptación (publicidad, etc.), doblaje para cine y televisión.

- Talleres de Traducción: propuestas justificadas de traducción por parte del alumno, y crítica de sus compañeros y de traductores expertos.

- Estudios dirigidos: estudio sobre un tema relevante de la Traducción o de un ámbito relacionado y concerniente. Realizado en colaboración y bajo la supervisión de un profesor.

Además, y siempre con la intención de mejorar la enseñanza de los futuros traductores e intérpretes, destaco asignaturas como:

- Pedagogía de la Traducción: trayectoria de la enseñanza de la traducción profesional en el mundo, análisis los programas de algunas escuelas de Traducción, comparativa de manuales y métodos de enseñanza, ejercicios prácticos, etc.

- Metodología de la Investigación Traductológica: métodos de investigación en Traductología, documentación, protocolos de redacción, etc.

Por último, sería interesante vuestra opinión: ¿Consideráis útiles las materias que se imparten? ¿Echáis algo en falta? Espero que os haya resultado útil. Continuaré con las asignaturas de Interpretación la próxima semana.

Un saludo a tod@s,

Guadalupe Muñoz.

¿De donde viene y adonde va la licenciatura de T&I? (III)

Viernes, Abril 20th, 2007

Ya vengo diciendo en los posts anteriores que me gustaría hablar del proceso Bolonia y de cómo puede afectar a los estudios de traducción e interpretación. Pues bien, antes de nada, voy a hacer una breve introducción al proceso Bolonia, o proyecto para el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Quizás resulte un pelín denso, pero, sin esto, no podemos hablar de cómo afectará a TeI. Esta iniciativa tiene varias intenciones básicas:

  • - Establecer un vínculo más estrecho entre la formación universitaria y las demandas de la sociedad/mercado (de ahí los modelos de enseñanza centrados en la adquisición de “competencias, es decir, pertrechar al alumno con una serie de aptitudes prácticas y/o teóricas de carácter general, necesarias en casi todos los trabajos, y otras competencias de carácter específico, necesarias para trabajos más especializados. (Por ejemplo, en nuestro campo, una general: capacidad de trabajar en equipo, una específica: manejar Trados).
  • Unificar los diferentes sistemas universitarios europeos en torno a unos criterios comunes para facilitar la equiparación/homologación etc. de cualificaciones (para así fomentar también la movilidad de los ciudadanos de Europa, de ahí el énfasis en la promoción del aprendizaje de las lenguas también).
  • - Invitar a los sistemas más anquilosados a replantearse y reformular sus estrategias de enseñanza-aprendizaje: de universidades en las que todo gira en torno al docente o al contenido que transmite el docente (clases en las que se lee en voz alta un texto y los alumnos copian apuntes que memorizan), a universidades que también conceden un papel muy importante al estudiante (evaluación continua, clases participativas, etc.) (De aquí la iniciativa de crédito europeo que pretende que el trabajo del estudiante fuera de clase sea tutelado de forma individualizada por el profesor y tenga un reconocimiento en cuanto a carga académica).
  • - Mejorar la calidad universitaria para que los centros de investigación y formación europeos puedan competir internacionalmente.

La reforma sobre el papel es bastante prometedora y podría suponer una buena ocasión para darle un empujoncito a nuestra universidad española. No obstante, plantea bastantes cuestiones de aplicación muy difíciles de resolver. Los debates en las universidades giran en torno a las siguientes cuestiones:

  • - ¿Quién pagará los gastos que generará la reforma? ¿Cuánto costará la reforma para que sea realmente efectiva? Porque una reforma educativa requiere dinerito…
  • - ¿Cómo se puede esperar que los profesores aprendan a enseñar de otra manera si no se invierte en formación/concienciación del profesorado? Con este tema, me imagino a profesores que tengan estrategias de enseñanza tradicionales, con clases de 200 alumnos, a los que se les dice de golpe que tienen que tutelar el trabajo de cada uno de ellos, sabiendo sus nombres (que antes nunca supieron), sus puntos fuertes y débiles, no evaluar solo sus resultados finales sino también toda su evolución de aprendizaje, dejar estrategias de formación como leer en alto y tomar apuntes o dar bibliografía y que el estudiante empolle para el examen final, para pasar a ser mediadores de los debates críticos que los alumnos tendrían en sus aulas, fomentar el trabajo en equipo, análisis crítico, evaluación formativa -no evaluar con exámenes finales y ofrecer feedback personalizado para reorientar el aprendizaje del alumno-, etc… Es muy bonito, pero creo que difícil de exigir. Especialmente sin que medie un auténtico esfuerzo para que los profesores no solo sean expertos en las materias que investigan, sino que también adquieran formación didáctica. Actualmente no hay ni siquiera un miserable CAP para profesorado universitario… y en los concursos de plaza se valora sobre todo la producción de investigación, no la formación como docente.
  • - ¿Se reducirá el volumen de los grupos de alumnos para que la tutela individualizada sea viable? ¿Quién podrá tutelar a 250 alumnos de un mismo grupo, con varios grupos de este mismo tamaño, de forma individualizada? Solo se me ocurre un profesor capaz de hacer algo así de forma efectiva, el Profesor Dumbledore (pero ya trabaja en Hogwarts). ¿Podrá la universidad española, desde el punto de vista económico, multiplicar la contratación de profesores para permitir que los grupos se reduzcan?
  • - ¿Qué competencias son las que se deben enseñar? ¿Con respecto a qué criterios? Aquí el debate es si la universidad debe formar para la empresa, para la sociedad, para el humanismo, para la ciencia, para la ciencia que deje dinero, etc.
  • - Y finalmente: ¿Qué pasa con las carreras que tenemos hasta ahora? ¿Subsistirán? ¿Subsistirán como están? ¿habrá que reformarlas, recortarlas o ampliarlas? ¿Qué criterios se aplicarán para tomar estas decisiones? En fin, todo un tomate.

Yo veo que en toda esta coyuntura, la carrera de traducción e interpretación no está muy mal posicionada e, incluso, por las características de nuestros estudios y facultades, parte del trabajo ya lo llevamos hecho. Hay posibilidades de que no salgamos muy mal parados. En el próximo post intentaremos averiguar cómo afectará toda la reforma a nuestros estudios.

Saludos

EC